jueves, 29 de diciembre de 2011

YELMO

Por más que buscó un Norte, no le era dado hallarlo, sino las aguas heladas del lago del instante en cual sus pies, sin su impulso, hollaban la yerba. Cuando aprendiera el lenguaje de la luz, que no dice sino ordena y dispone, sabría algo de ese final íntimo, su íntimo ir tan sólo.

Volver los ojos
de su sentir, adento y afuera,
volverse a su mirada entre las rejas
de ese su yelmo de inasible materia.

El metal tenía algún parecido con el viento; éste venía e iba. No él, sino el guantelete como alegoría de lo inalcanzable, aún entre su seca mano por izquierda. Hay juncos que se trenzan al azar como si desde el cielo cumpliera con su oficio agluna ignorada siempre tejedora y mágica.

Del metal recibía sólo un brillo
que le debilitaba más, pues no indicaba
sendero alguno, ni mirada o mano que se tiende
a nadie, hacia nadie, sí a su alma en duelo...

Saber entonces hallar la transparencia; en  el agua empozada la coreriente de un arrollo puro. Sin fin ninguno más que estar y seguir, simepre en espera de nuevas vigilias que tenían la forma de vigilias de ayer: las que un día en paisajes distintos lo elevaran. Sólo que intonces ignoraba que no se poseía. Ahora lo sabe.

No pasa el tiempo,
no parece haber tiempo como el aire
pero sí un viento hecho de menesteres
para sobreponerse, sobrevivir, aún elevarse.

Pasado y futuro hacen una nube de lluvia,
y todo acto no es más que ir a resguardarse,
a interpretar las figuras de la luz al nacer u ocultarse.
De saber cómo un movimiento habita entre la luz, vería su Norte...

jueves, 15 de diciembre de 2011

LA ENTREGA

Hay sendas de la luz que sólo son transitadas por iluminaciones de silencio, cuando en la mente se ha abierto lo invisible, alguna transparencia que por serlo a nadie se da el don del reconocimiento. Oro en las manos al sernos devueltas desde lo ausente todas nuestras presencias... Quedará siempre el día en su abrirse. ¿Cuánto se las ha aguardado y cómo, era acaso para ser guardados? Lo íntimo es abandono en procesión de horas, follajes, llanto y secretos, al caer ya vencidos:  La Entrega.


Cuando la luz devuelve
 las presencias, parecería
que ya no nos es dado,como ella
regresar a la vida, sí se ha abierto
un follaje de oro en nuestras manos,

Ausencia de algo profundo, íntimo,
también  abierto a un entregarse.
Se creería dejarnos abandonados
entre  aire y alma o luz u oscuridad,
que es el nuevo llamado a la tarea de ser.

Aún  a la conciencia:
como de armas contrarias
y así un vuelo sin aire, la herida
desde lo amado, ese antiguo vacío
ignorado e intangible, duelo de lo otro.

Transparente, así  aún nos aguardaba
Desde otro llanto para protegernos,
así desde nuestro secreto y entregarnos,
él, que pedía más vida antes de abrirse el día...
                          JAIME GARCÍA MAFFLA

¿POR QUÉ LO POÉTICO?

En instantes  afectivos y espirituales de extrema tensión, cuando de sendero de la conciencia de ser se ha vuelto incierto, el mundo exterior pierde las líneas que lo hacen comprensible. El "Sentido" vacila ante el instante y el paso del tiempo, ante el fluír natural de lo exterior y el del  propio existir. Es como si esos senderos se hubieran borrado o clausurado, o no pudieran distinguirse, al estar cubiertos por las hojas de las ramas de una emoción sin contenidos, vuelta en herida para sí misma. Las presencias -y con ellas la nuestra- pierden sus contornos. También la lucidez extrema  llegar a hacerlo...
 En términos a la vez  sentimentales y racionales, falta todo Norte, y el piso cede a nuestros pasos. Como instante límite, el visitante es otra vez la angustia, sólo que ahora en reclamo de una trascendencia. Y lo poético, entonces, quisiera, por el poema, por la poesía y aún por el pensamiento, devolvernos, en medio de la inmovilidad, a un lugar entre las presencias, a un  estar cierto y acaso sereno, entre los objetos en torno y ajenos, así como ante las condiciones de invalidez de nuestra interioridad.
 El anterior movimiento, lejos de toda pretensión del "yo", da la "Dimensión" de la Poesía, al lado de esos otros dos quehaceres humanos en una espera vacua: la Meditación y la Contemplación. Pero ahora, dentro de un espíritu que al crear se edifica , se "crea" gracias al lenguaje, y por nuestras  palabras, siempre rodeadas de ese silencio que habita en toda profundidad. El poema, el decir al lado del callar y de un no saber, harán que vengan, tanto el verso como la compañía cordial, una imagen traducida en palabras que a su vez puedan, al ofrecernos recursos para sobreponernos, ser e imaginar, dar fijeza o expresión a todo acto: plasmar y, más aún, interpretar los estados de alma.
                                              JAIME GARCÍA MAFFLA

domingo, 11 de diciembre de 2011

¿A QUÉ HACER POESÍA SIN QUIEN LA ACOJA ?

En términos de Robert Graves, en LA DIOSA BLANCA: "Desde que tenía quince años la poesía ha sido mi pasión dominante y nunca he emprendido intencionalmente tarea alguna ni establecido ninguna relación  que pareciera incompatible con los principios poéticos, lo que me ha valido a veces la reputación de excéntrico. La prosa ha sido para mí la forma de ganarme la vida, pero la he utilizado como medio para aguzar mi apreciación de que la poesía es algo completamente diferente...Aunque se la reconoce como una profersión culta, es la única para cuyo estudio no existen academias... `Los poetas nacen, no se hacen´.La deducción que se espera que uno saque de esto es que la naturaleza de la poesía es demasiado misteriosa...Es, ciertamente, un misterio mayor que el de la realeza, pues los reyes pueden ser hechos o pueden nacer como tales y las declaraciones que se citan de un rey difunto ejercen poca influencia en el púlpito o en la opinión pública".

viernes, 9 de diciembre de 2011

PALABRA RÍTMICAMENTE ALADA

Al decir de Helmut Kuhn: "En la conexión entre la obra  y su creador descubre Guardini la totalidad de una visión del mundo, el contenido de un envío poético que no se puede separar como una doctrina independiente, sino que está indisolublemente unido con la palabra rítmicamente alada"

Así como no es definible La poesía, sólo se la indica, para que aquel a quien se la ha indicado haga su ascenso por entre lo indecible e intransferible, hacia "Lo Poético":  un bosque cuyo guía sólo puede dejarnos en su centro sin salida... Ésta aflora desde nuestra emoción, en imágenes  las cuales sirve también de recipiente y sendero hacia sí mismo, en el sentido de SER FINITO Y SER ETERNO, de Edith Stein: la oscuridad y la iluminación del decir. El núcleo del tiempo está determinado por nuestras formas de quietud...
El Poema., así, es concebido como bosque o lugar, como follaje atravesado y como "Signo de la transparencia".Su tarea es dejarnos frente a una trascendencia que abre el fluír de la savia de nuestra más íntima verdad, o nos revela un rostro cuyas lineas, en un antiguo y nuestro lienzo blanco, ya estaban dibujadas.
Si La Poesía es a la vez una ausencia y  una instancia, lo Poético es una dimensión gracias a la cuale nos es posible un tránsito en levedad desde el reino de la abstracción hacia el del sentimiento, que al darse y crearse nos da forma y ritmo, hace de nosotros un ser abierto a unas luz y enigma  venidas de "otro" cielo, de otrao padecer, o de un cualitativamente distinto sistema de imágenes y de señas. Ejemplo: GENAZZANO, de Marie Luise Kaschnitz:

Genazzano a
la tarde invernal,
cristalino repique
de los cascos asniles
subiendo monte arriba a la ciudad.
Aquí en la fuente estuve
aquí lavé mi camisa de novia
aquí en la fuente lavé mi mortaja.
Mi rostro estaba blanco aquí
bajo las negras aguas,
entre el follaje ondeante de los plátanos.
Eran mis manos dos trozos de hielo:
en cada una cinco carámbanos tintineantes.

lunes, 5 de diciembre de 2011

HACIA LA POESÍA DESDE EL POEMA

Quisiera anteceder esta lacónica glosa con unas palabras de J. Rausch acerca de La Conciencia en Ernst Jünger: "Quien empieza a ver el mundo, en un momento dado, de una manera diferente a la usual, revela que en él se ha operado una transformación más profunda que en aquel que sólo lleva a cabo una modificación de su modo de pensar sobre dicho mundo". Poeta no es quien compone poemas, sino quien ha dado a su existencia la figura íntima  y abierta -exclusiva y excluyente- de la creación mediante el Arte de la configuración verbal,  y quien en su mirar -sentir- comporta invariablemente el revelarse de "algo"...

Cuanto pueda designar el término POESIA, lleva a una más alta instancia de la emoción y del espíritu, en la cual se ilumina  esa existencia gracias una línea de tensión que, al cabo, aunque no llega a las palabras en su esencia , da forma e imagen como "incursión en lo indecible" a  esa revelación y al "poema". Es, por tanto,  no el escribir literatura, sino un "decir pleno dentro del Ser, o de aquello que se es",tánto introspección como transfiguración, acción del contemplador y de lo contemplado, como trascendente en la conciencia, que así entra en relación con el mundo y lo devuelve en esa dimensión de "lo otro" al lector. Es por lo anterior que desde "el verso libre", el cual, lejos de ser un recurso técnico ganado por el siglo XX, es una actitud  mental y una dimensión del espíritu en vuelta sobre sí , para darse a los otros y ofrecerse en las tensiones musicales de la imagen, de la introspección o meditación y del origen misterioso del lenguaje.

 Todo contenido, en esencialidad, está  otorgado por la forma del recipiente de lo indecible. No es un hablar poéticamente, sino un dejarse conscientemente horadar y guiar por una armonía intemporal, en la cual, al contrario de la Literatura, se produce la desaparición del "Yo" personal, para ceder su puesto a una visión, de la cual se ignora el origen en el mundo de las cosas o en el de las presencias. No hay actitud poética sentimental, sino un inasible estado de espera, de tensión o emoción de una interioridad que debe recibirse., ella a sí misma como donación y como Gracia.

                                                                               JAIME GARCÍA MAFFLA

domingo, 4 de diciembre de 2011

VERSOS DEL NO-DECIR

SOMBRA
Ha callado aquello
que habla dentro nuestro,
guarda silencio la oscuridad,
aún en ese fragmento de las horas.

Podrían nada más percibirse
en su dejar
que las presencias todas de abandonen,
pero está aún la vigila entre la fronda.

Este ser que nos es así ajeno
y próximo, se ha alejado y se ha
hecho lo más cercano: es la intimidad
de una búsqueda vuelta el preguntarse.


AURORA
Las desapariciones
¿Cómo es que un vuelo
sabe ir por el aire, si unas manos
en algún sitio o lar celebran otro rito?

Viene de siglos,
o de lo inconsciente
para, hacerse a una leyenda
que sería fijada por la quietud
del tiempo, entre las destrucciónes.

Es otra ley
por ara, si en esa misma,
invocación a cuanto no va a ser,
Si fue, de un ignorar a lo claro indecible.

Párpados que se alzan,
aún reclaman, llaman a un ausente,
alguien, quien por su ser
ha dejado de ser, o ha sido ya dejado.

ENTRE EL ALBA
Sí deberá así
hacerse. Sólo llueve;
un cáliz o una elegía, gesto de luz
que en el alborear al cielo saludaba...

Y tántos, tántos,
 tántos, todavía tántos
pájaros, desde el firmamento
que fuera así y fué  aquel recitado,

volaron  a ese cielo con respuestas
cifradas, claras,
como primeras desde y hacia lo Eterno...

¿Quién las descifraría nunca
 si nadie hay que las sepa, oiga o acoja?

LLUVIA
Las gotas,
de esa lluvia tan débil
entre el donarse del amanecer.

Caen
sobre  hojas o  sendas o un aire
trazado por los pasos de labios todavía
entre lo inexistente, si que al ser dados
habrán de iluminar el sentido a todos del Destino.



PRIMERA LUZ
Es
entonces el tiempo
en el viento, el aire en el iris,
del preguntar,de un preguntarse
e ir, al sólo oír la lluvia,
hacia un comienzo, que es lo futuro,
lo ya pasado y cuanto aún no ha sido.

Es el bordón por entre el follaje
de esa senda en la vida así a él trazada.

BLANCO
Es lo incierto
de la luz en las nubes,
el firmamento dejado a las palabras.

Unos
pasos que al borde de la hierba
nos siguen al buscar
todo cuanto no ha de hallarse
y que nos hallará, si lo vacío
por las presencias colma así el vacío...

 EL DÍA
¿A qué entonces
lo dado en el llamado de los pájaros
cuando en la luz se entregan a las luces
ajenas,cuando contra la luz las ramas son
aquel secreto bosque cuyo guía nos deja...?

No es dado saber,
ni aún guardar entre las manos
el manantial del tiempo, si el silencio
de cuanto es silencioso,  llega
al saber del callar y hace Lo Contemplado.

                                   JAIME GARCÍA MAFFLA