miércoles, 26 de diciembre de 2012

EL DÍA Y EL POEMA

¿Crece la hierba en silencio, como nace un poema, o es neceario aguzar la atención, adelgazarla hasta oírla crecer, nacer a éste?Antes de la insinuación primera de esa leve línea violeta que anuncia el día,  ya los pájaros han poblado el cielo con su interpretación del misterioso y cifrado pentagrama que parece ser el lenguaje de Dios... Pájaros o aves todavía entre ramajes, entre las hojas semejantes a alas, como las alas son semejantes a las palabras o a los signos que unen, por la urdimbre de las Correspondencias  -tan consignada en tántas páginas- el Cielo a la Tierra, o a la inversa. Todo al corresponderse,  entra en diáligo en el seno de un Todo más vasto e inasible,  más ajeno y próximo pero intraducible.

Como el día, el poema es un ir hacia algo, por un venir de algo...Pero al ir se hace un duelo por lo dejado atrás... El día va, y avanza de la mano de su ensoñación; ella es el cayado y el atado del alma que, viajera, va hacia donde ella misma se ha dejado, a donde fué llevada sin palabras, sin horas, sin sus objetos interiores, lejos, así, de su intimidad. Y ésta es la mano que acoge a su fragil estadía en el Ser... También aunque esencial, provisional:

"Yo no se lo que busco eternamente
en la tierra, en el aire y en el cielo;
yo no se lo que busco; pero es algo
que perdí no se cuándo y que no encuentro..." R. de C

¿Por qué nace un poema, si otro azar es el cómo? El ser humano percibe, en un estadio prerracional, que ha sido separado de algo que es Uno. En ese instante abre la nostalgia sus pétalos, y toma la pluma para, también en lo prerracional, retornar hacia ese algo Uno o ir -cuando se hace consciente- hacia esa callada armonía. Las palabras se transmutan de signos en señales, y de ondas en notas. Bien puede este "Uno" ser trascendente o inmanente, pero aquello que decide, define y sitúa todo, es que el lenguaje humano no hace parte de la Naturaleza...¡He ahí el  misterio de la emoción, del día y del poema!

domingo, 23 de diciembre de 2012

CINCO POEMAS EXTÁTICOS

P  O E M A S   E X T Á T I C O S


ANUNCIO
Espera... A su lado
la senda. Pasos
que no se han dado.

Un toque de campana
por el amanecer,
entre la niebla y entre la hierba.
                             J. G. M.

INSCRIPCIÓN
Un trazo:
Todos los vuelos quietos,
todos los párpados cerrados...

Inscripción en la piedra
aún no vista, y así ya presentida.
                             J. G. M.

HACIA
Un guijarro. Un cáliz
o un rezo, hacia el viento
y unas manos.

Caricia de algo sólo
soñado y acogido. Ausencia.
Mapa
cuyas líneas semejan
un firmamento azul, sin nube alguna.
                             J. G. M.

Y ASÍ
Del aire al espacio
donde el tiempo es una hoja amarilla.

Cayó en esas manos puras,
y así en ellas el agua, las palabras.
                            J. G. M.

UN NOMBRE
Sin una indicación
que desde lo antiguo
haya o hubiera, sido dejada...

No hay cortezas de árboles
con nombres. Esbozo del
Signo,
de un corazón que sigue su latido.
                           J. G. M.

domingo, 9 de diciembre de 2012

RAÚL RENAN

RAÚL RENAN: El rostro tras su rastro, lanza abajada en ristre... No puede haber biografía suya, aún consignación de sus azares, que están fijados por la letra impresa para ser descifrados, tras la iluminación en un Quirófano, ésta intemporal, aunque invisiblemente al lado del perdón de Francisco Cervantes con su invalidez. Raún Renán tiene ya un iris casi místico hacia sí, que viene de sí mismo y nos llega con el hálito del sólo hacer una incursión en lo indecible y  oír las voces de los ecos...Agil su ademán por lento y sabio, certera su emblemática y su gesto, el del gerrero meieval en diálogo con el poeta moderno, de hoy y de ayer y de mañana, tras la experimentación del universo... A la "Santa Fe" va por las calles entre el cuidado de los árboles, de las placas, las inscripciones y el vacío del vacío también lleno de sí hacia la Poesía que pueda recoger en sus redes o cofres el poema.

RAÚL RENAN

Esta es la estancia,
es la estación íntima...

Alienta aún
entre el silencio de vuelos
de pájaros y voces, entre ecos
de hojas como palabras, como huellas
en la arena siguiendo la línea del limo...

Estos el pensamiento
y las señales
de la luz en la hierba
y en la ausencia o sistema de encuentros.
Cubos al lado del poema...

Una mano, su mano, indica el sitio del aire
hacia el cual miran los ojos que esperan
por entre arboledas, calles, páginas...
¡Enseñar a vivir estando nada más en la vida!

Ídolos
(Si en la Colonia Roma)
ancestrales por en
los dibujos de la piedra labrada
algo más lejos, entre Chapultepec
y sus versos o trazos
de los ciclos del tiempo interior
y solar,  por su solo hablar
a cada hora y a la acaso indecible artesanía del el Ser...
                                       Jaime García Maffla

domingo, 25 de noviembre de 2012

DESDE EL MONTE LU: TREBOL Y MEDIODÍA

 ÁRBOL CONTRA LAS NUBES
La Razón Mágica: ultimas dos sesiones de noviembre de 2012.
 Ahora hay más niebla. Es tan densa que oculta el silencio en su figura de ramas de árboles; sólo pueden seguirse las huellas de pisadas que aún no han sido dadas, pero que sí fueron miradas, guiadas por las nubes, y sobre ellas, invisible también, el cielo azul. Las nubes indican alguna forma de ocultamiento para ser descifrada.
 Las manos se señalan a sí mismas en un gesto de expiación ante todo aquello que no es, o que fué de otro modo y que por otras leyes invocaba la esencia de su ser. Las cuatro hojas de un Trébol son una composición, el Mediodía es una composición, y por el hallazgo de las palabras corre la savia de los árboles y de las nubes.
¿Qué iba a resultar de la mirada, o cuál sílaba se iba a unir por lo mágico a la anterior, que aún nada decía desde nadie? En la inmovilidad contemplada se condensa todo el movimiento de las constelaciones.
 Pero entre la niebla sí se ven las palabras que no debieron ser ni pronunciadas ni consignadas, aún imaginadas para edificar un tablado de cifras y faltas. Qué sí lo fueron pero debieron serlo. Árboles que semejan el vuelo de algún pájaro, y pájaros que semejan la rama de algún árbol. Cuando aparece una figura escrita lleva el signo de interrogación del Ser entre la vida, de las vidas entre el ser.
El papel era blanco como la nube, como la niebla, como la nieve, todas entre la nave de la nada...Pero surgió la figura de un árbol. Ya no está al estar y todavía puede versele allí.¿Qué había antes si no era la espera, qué hubo allí y en su ahora mismo si no fué la llegada y qué después si no fué la partida? Lo escrito escrito estuvo y dejará de estar para volver a estar: el MONTE LU. Sí, en lluvia y niebla...
 ¿Era acaso la urgencia de dar un vuelco a todo? Las palabras u hojas ya fijadas en lo definitivo, lo cifrado y los desprendimientos, que se producen siempre cuando algo, en otro lugar, se une... Verde, casi gris sobre el blanco que desearía ser sólo blanco, únicamente el iris que lo abraza desde el vivir en ese juststo instante...
Tarde y mañana: trebol y mediodía. Amanecer y atardecer. La vida antigua pedíra ocultarse en la antiguedad de cada objeto, de cada gesto, de cada mirada, de cada palabra, de cada hallazgo y de cada pérdida. Un árbol, este´o ese árbol contra esas o estas nubes, desde un pensar venido del origen, del apóstrofe lírico, de las reiteraciones...¿Cuántas miradas fueron encontrándose entre las líneas el objeto mirado?
                                                                     Nombres y MONTE LU

LAS OLAS

LAS OLAS

Ay! Que de lejos venían...
Si cambiaron el curso
de la Nao
cuando ésta era ignorante
en su tripulación de ensoñaciones.
No pensaba llegar
a tal estado. No atinar en él.
¿De cuán insignia,
hacia cuál litoral o acantilado?
Supieron, que en los amaneceres,
al anunciarse
la ausencia de rumbo es todo rumbo,
que dibujado estaba
en su antiguo desvío del firmamento
o de signos. Esa, esta Nao
Por los equívocos, el herror
ancestral que estaba por venir,
e ir, que está en el porvenir
aún sin poder saber de sí,
así la quilla se hunde tras haberse elevado,
tras haber sido hundida y haber sido elevada...

jueves, 22 de noviembre de 2012

LA CANCIÓN DEL CIELO AZUL

Somos antiguos y estamos más cerca de la raíz que del fruto abierto...Los orígenes y las finalidades se han reconocido siempre como de una misma materia, principio y término como germinación y floración después de existir por don, virtud y acción por lo increado:

LA CANCIÓN DEL CIELO AZUL

Ea, ea, ea...
el mar está arriba,
el mar está arriba
y la luna también,
Las estrellas nadan en derredor.
Allé el cielo es azul,
Ea, ea, ea, es el cielo azul.
INDIOS PÁEZ

En la poesía prehispánica el corazón humano se sostiene por los términos rituales que el misterio y lo sagrado le imponen para mirar el mundo y saberse gracias a ese mundo.  Así se explica el vivir mismo, y así es guiado.Son expresiones que podrían aislarse en frases con el sentido del apóstrofe lírico, pues dan testimonio del instante de cada palpitar,que es lo instantáneo y  lo infinito. Aquí: MAR Y CIELO, el uno en el otro, no en intercambio sino en conjunción gracias al AZUL y lo OSCURO que son figura del sentimiento de habitar y conocer en lo transitorio o tangible y en lo ilímite. Gracia de ver y ser en los lazos tendidos por lo mágico entre la mirada y lo trascendente.

LA CREACIÓN

Primero estaba el mar. Todo estaba oscuro,
no había sol, ni luna, ni gente, ni animales, ni plantas.
Sólo el mar estaba en todas partes.
El mar era la Madre.
Ella era agua y agua por todas partes
y ella era río, laguna, quebrada y mar
y así ella estaba en todas partes.
Así, primero, sólo estaba la Madre.
INDIOS KOGUIS

martes, 20 de noviembre de 2012

SABER Y ESTAR

Del silencio a la mente, y de ésta al contemplarse...No hay sobre la hierba marcada senda alguna: es el tiempo... Ya ha pasado aquel que vendrá, y se abre el paisaje de presencias. Fué abierto por la ausencia de sí en otro paraje. Algo hay que había estado allí, y quisiera que fuésemos hacia ello, un "algo" que nos llama en la enajenación. El viento viene de algún lejano vuelo sobre el limo que deja el sentimiento en la playa ignorada de algún conoocer...

Designio
y destino de un
ya no saber ni ser reconocido
por las vías del sentir el tiempo en torno...

 No es esperar, que se da en el mismo silencio del crecer de la hierba: es sabernos como desconocidos e ignorarnos como lo conocido.ESs no estar ni saber de aquello que está, efectivamente, dentro y fuera nuestro. Pero tampoco hay diálogo ni el cruce de miradas que revelan estadios de la mente al percibirse. Ella misma los ha abandonado; también ha sido abandonado por ellos. Es una enredadera...Acaso sea un muro encalado; sentirse e ignorarse. El viento sopla sobre las dunas del desierto y hace que sus formas cambien, pero seguirá siendo ese mismo desierto, la misma luz que confundirse con la más cerrada oscuridad, como la iluminación con la zozobra:

Destino
y designio de un
no saberse ni reconocerse
por las vias del sentir el aire en torno...

Estación de
una vana quietud que se anhela
en lo desconocido, aún entre lo otro
para saber estar en el saber de sí.

Aquí pudiera aparecer en el espacio un pétalo amarillo que es mirado por ese espacio en el cual se ha abierto, el mismo que lo acoge y lo guarda, como hace que hacia él se vuelvan las miradas de lo siempre invisible. Un arco tensado hacia la floresta, en el presentimiento de que alguna sombra regrese al hogar en lo también invisible e inasible:

Movimiento que sin
haberse transmutado en conciencia
se aúna a la quietud: duelo de estar y ser
en lo desconocido, aún ya vivido
tántas y tántas veces, ¿cuántas veces?
Un sólo día como la vida toda
en su vivir o darse entre la niebla.


Sonidos sin Norte ni Oriente, sin un haber sido provocados por ese mismo "algo" que ha estado y no volverá a estar del mismo modo., ni en el mismo escenario. Así el comprender no viene de un haber aprendido sino de un haber caído. El verso es el pétalo y el oído la maceta antigua en la cual esa flor fué plantada por lo inexiastente.

jueves, 15 de noviembre de 2012

DESDE EL HINDUÍSMO

EN PROSODIA CASTELLANA
Cada instante que pasa, deja atrás nuestras vidas, y preguntamos cuáles son los contenidos interiores -de mla meditación y del afecto- que van siendo dejados en ese  "atrás" siempre futuro, mientras se avanza hacia lo incierto. Las presencias de la naturaleza deben unise a los de nuestro espíritu, como nuestro espíritu debe saber que avanza hacia aquello que la conciencia anticipa, haciendo que sus líneas pierdan las del rostro del instante presente, dado por la experiencia poética o la vibración con cuanto existe en lo material y en lo inmaterial. No debe haber preguntas ni rspuestas, sino el sólo darse del espíritu, despojado aúnde sí...

Desde una visión de la vida como la de Rabindranaz Tagore, se alza ante nuestros ojos la obediencia al paso del tiempo y la unión a lo presente como abismo o como plenitud. Nada debe haber para que el ser se de, pero a su vez el ser hace que todo se de independientemente de la contemplación de nuestro espíritu y del mundo. Se pronuncian los nombres, y con ellos se nombra al destino: se mira al destino y de su mano se retorna a las presencias, entre visiones y palabras, entre emociones y silencios de los cuales cuanto se presenta como real hace de espejo: "La senda es mi desposada. Ella me habla bajo mis pies todo el día, y canta a mis sueños la noche entera
.`Mi encuentro con ella nunca comenzó. Al rayar cada día, principia infinitalemte renovado su verano en flores y canciones nuevas; y cada nuevo beso  suyo es su primer beso para mí.
`La senda y yo somos amantes. Yo me cambio,  por ella, el vestido cada noche, y dejo el estorbo harampiento del vestido viejo por las posadas del camino, cada amanecer". Conocer se ha hecho ignorar y poseer dejar...

Ser se hace un ir  con aquello que va al lado nuestro, escogiéndonos para darnos la mano en una senda que  es también nosotros. Vano será todo intento de comprender, ajeno al paso por la entraña de sí, entre las voces y la armonía de las palabras que no llegan a decirse. Sólo es un ir, recogiendo los Puntos Cardinales en un sólo centro despojado, pero acogido por el habla y las presencias que van o han sido puestas al lado de la vida que nos vive y vivimos.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

PASOS

Toque del Angelus. Al bajar por el aire una hoja, se abren dentro de ese mismo aire unos ojos que no podrán ya verla.Sólo los pasos por la alameda de altos árboles blancos, azules, de un verde casi ámbar; sí:  sólo el zozobrar ha sido dejado atrás, si un abismo hay entre lo presente, y en el futuro aguarda algo que no ha de volver a existir:

Bancas bajas
con hombres sentados
cuya mirada se ha perdio
al llegar a sí misma e intenrar
ignorarse; al venir de sí misma
y no poder hallarse entre tántas imágenes
como los años han dejado en ella...

Del mediodía al amanecer nada más hay hay un avanzar a tientas, Armas y pasadizos y  Armaduras, como desde la tarde a la mañana  un frágil un detenerse; ocasos hechos alboradas, una línea de luz en los cristales y en la respiración, o aún en la mano que traza dos o tres letras -una frase-  sobre el papel antigüo. Se aguarda y las campanas del No-Decir alzan a vuelo sus sones inaudibles; se aguarda sólamente en el aguardar puro, bajo una conciencia canicular y helada. Son los ajenos y ya propios pasos:

No muy lejos
están el campanario
y el convento de mujeres de rostro
blanco también, vuelto hacia
el arado del alma en el ara de oro
¿Pero qué importa? Bien podría no estar
si al regreso, tras subir por las delgadas escaleras
ha dejado también de hallarse consigo aquel que sube...

Entonces el aliento, el alentar, el adentrarse en un inocuo alentarse a sí mismo al lado de los lomos violeta de los libros, que hacen el paisaje de un acantilado. Y el silencio dice que las nubes son lo que el firmamento olvida y deja de su alma: también ellas desaparecerán cuando vuelvan a hacer su aparición entre lo eterno efímero... Otra vez habrán de oírse los pasos silenciosos lentos, al lado de la mesa, de una silla vacía que ocupa desde lejos quien la mira. Podría contemplarse; podría oír cómo los objetos intercambian anécdotas de quien allí y así los dispuso en una hora de ocio unida a lo Eterno.

sábado, 10 de noviembre de 2012

NO SABERSE

NO SABERSE

Ha pasado el viento
por entre el silencio de las manos.

Quietas, señalan
un sendero
inaisible al pensamiento
una invisible luz al sentimiento
que, por azar, de
esas manos ha caído en la espera.

El viento viaja
por unas alas transparentes
e inmóviles...Así ese su vuelo.

Si algo pudiera al fin asirse,
desde sí hacia sí, y
oírse
por entre las presencias interiores.

Si algo ganara su sola presencia
no en la
Contemplación
no en la Espera, sino en otras
palabras
cuyas letras le guarden o acojan.

Sería la verdad del callar de la voz en labios del decir...

martes, 6 de noviembre de 2012

CONSIGO

Consigo
entre el vacío
que lleva a las voces
ancestrales...
A la lluvia de un aire
aún no tocado por palabra alguna...

Canto, vuelo o pétalo... Estar consigo y ser. Y esto es hacerse. Aquello que rodea está hecho a la vez del silencio y las voces interiores. Oírse desde sí al estar consigo... Es el sonido de las aguas del manantial de la emoción en aislamiento, que hace su propio cauce, para ir hacia sí desde sí mismo,su íntimo  curso para estar consigo en medio de otro manantial, silencioso también y cargado de voces:  Tiempo en medio de un callar solitario o que va sólo consigo...

¡Oh, calor estival que se posa sobre el suelo!
Ni un hálito de viento,
ni una nube,
y en los montes
los renos pacen...

Sollozando me tiendo en el suelo.
                                     Los Esquimales
 Es el actuar en armonía consigo a través del duelo de sí mismo en lo indecible, lo intransferible o incomunicable, motivo especial de la llamada Poesía Metafísica y del mismo meditar a un tiempo vital y teórico sobre la vida y el instante en que se vive:

El bello canto se extiende y, ¿quien acallará
el estrado del escudo y el trono de los dardos
del dios por quien se vive?
                                  Canto Nauatl

¿Cómo hacerse al sólo estar consigo entre el desasimiento? Este Dios es lo Absoluto que se da en los fragmentos de vida que nos hacen sólo enre el silencio y en el aislamiento de la interioridad, en la espera blanca de la conciencia vuelta sobre sí... Se es por estar consigo en la percepción de una instancia más alta:

Labro esmeraldas,
oro moldeo:
es mi canto.
Engarzo esmetaldas:
es mi canto.
             Poema Otomí

Alas que tienen conciencia del aire que sostiene su vuelo: el sentimiento, una flor también que se abre para nadie por el sólo abrirse de su naturaleza, como el canto en sus notas en medio de la luz y el pasar por cada uno de los segundos que nos llevan. La interiorización de todas las emociones es un ir hacia afuera y encontrar que lo más íntimo nos busca.

miércoles, 17 de octubre de 2012

EL HOMBRE FRAGMENTADO

Si.Un fragmento que es buscado por una armonía que le es ya ajena. Ella es lo "otro" desde un Yo en ruinas. Le quedaría lo antigo.  Una mirada espera a que la mano se mueva hasta la pluma fuente -como la pluma espera que en el corazón del pájaro alce el vuelo inalcanzable - y vaya hasta la destruída cuartilla a trazar el esbozo de  unas letras. Es inútil: ni el pájaro alzará el vuelo, ni la mano escribirá.

No se está
ya en el gesto
de una aparente
afirmación de sí por haber sido.

 Entonces lo que cae en relación con cuanto hay, es la mente. Ya no el sentir sino el percibirse en medio de algo como una lejana estepa despoblada e inhóspita. ¿Qué hay que decir o cuál el aire del vuelo? Todo lo anterior está dibujado con sus señales exactas e indicaciones en las manos siempre vacías del Tiempo.

El hombre y sus actos se han hecho adeversarios.Es entonces cuando el pez desea ir a la superficie, pero no está en su mente el salir del agua; ni siquiera es consciente de que se halla en el agua. Pero hay que hacer que "algo" se ponga en movimiento hacia "algo", que misteriosa e inconscientemente haya sido puesto o llevado, que aún se haya dejado llevar, si al ignorarse también ha sido depositado allí, fuera de sí y dentro de sí a la vez: en dos acciones consecutivas, afuera y adentro.Ser es lo que una red lanzada en la oscuridad podría recoger para ser devuelto al agua.

Sin Norte alguno, aún sin aliento, ell todo es vislumbrar un Norte, retornar a una fuerza, a un ver. Pero ya desde otra figura de lo fugaz y de la Eternidad todo Norte ha sido cancelado, para que el movimiento sea gratuito, puramente mental, ajeno a lo físico de lo cual tampoco nadie ni nada pueden deshacerse. El "estar", aún inmóvil lleva el peso de la existencia toda, que está atada con cadenas perpetuas a lo inexistente:
Tras unos pasos
ellos mismos  se siguen
hacia el azar, la niebla o las desapariciones...

Ahora no serán el sendero ni el rostro ni el vuelo, sino el recuerdo de su rastro en el cielo intocado, como en la mano la evocación de lo íntimo inalcanzable, pero detrás de de cuyas rejas se está sin posibilidad alguna de salir, de ir a un COMIENZO.. . No qué hacer sino qué fué lo hecho por un desconocido etéreo, qué es lo que ese desconocido dejó de hacer, o dónde, en cuál lugar del Espíritu dejó abandonado el hacer mismo? Si se le preguntase al viento, respondería que en las hojas que caen, si al silencio a las palabras que al pronunciarse fundaron el lenguaje, el habla, el decir, el inicio de un monólogo convertido -por su naturaleza- en herida, si a unos ojos o unos labios dirían que en esos pasos dados sin dejar huella alguna.  Así, todo ha de tratarse, por leyes ancestrales,  de un ineludible TÉRMINO, de un ignorado REGRESAR por no haber existido un COMIENZO.

sábado, 13 de octubre de 2012

ABISMO

Hora:  fragmento del tiempo y la conciencia. Es siempre esta hora, cuando lo pleno entra en el recipiente de cristal del vacío y  ha dejado de ser ya el instante, lienzo en el cual se dibuja y se pierde. Y la naturaleza o lo humano; entre una y otro: las palabras...Anterior a ellas, un "sentir" abrazado por la razón. Y en la razón, aún por ella, lo indeterminado. ¿Sentimiento o Sentido? La percepción del tiempo, su evocación y su anticipación generan estados de conciencia. Ellos hacen de marco del "Yo". Y éste hace posible a la persona. Ser como cauce a un sólo e inmóvil vértigo de estar: Abismo

Toque
de una campana
que invade al aire

Aire
que es invadido
por el toque de una campana

Silencio del movimiento de las manos, y ojos que se cierran para abrirse a lo "real"...Sólo el firmamento tiene el sendero de la espera guardada en sí misma. De lo ignorado conceptualmente, la imaginación puede penetrar la savia esencial del mundo y de los seres, vida y destino que no van a la letra escrita.  Entonces se abriría la Contemplación, si en los estados de ánimo o de espíritu hay un fluír:

Alma
como esencia
de un sólo estar allí

Estar
allí entre la esencia
del alma abandonada  a sí misma

Espejo y espejismo, o cristal y paisaje; cerco de hierba y de ecos de voces. ¿Hacerse y darse de la conciencia en ese abismno: El Vacío, igual a un girasol; lejano, muy lejano, en el tiempo, es el aire que hace a la respiración. Lo inmóvil se ha hecho manantial o limo.

miércoles, 10 de octubre de 2012

PARA: MONTE LU

GRUPO DE ESTUDIO DE LA EXPERIENCIA POÉTICA.
Sesiones de los días viernes 12 de octubre, de 6 a 8 pm., y sábado 13, de 10 a. m. a 12 m. Sus condiciones (costo $10.000 por sesión) están en el AVISO ya enviado. Los tels. 3016172423 o 3144751414.

Es el grupo de estudio de la experiencia poética, que aflora como íntima e indeterminada, y es suscitada en cada quien por motivos distintos -tanto en el orden de lo decible como de lo indecible-, entre ellos uno primero: sabr sólo estar en medio de la vida, recibiéndola y dándola en el mismo movimiento de percibirla y percibirse. Es este un movimiento o momento sin objetos interiores, y he aquí un motivo esencial a desarrollar: EL VACÍO.

- La mirada a un horizonte ilimite es la misma mirada a nuestro interior.
- El movimiento de la mano debe asumir la misma medida de voluntad que un salir a un lugar lejano.
- El No-pensar no puede equivaler al No-saber, sino a un tejerse de lo interior y lo exterior en nuestra mente y en nuestros latidos.
- "Este es un viejo canto
que no se aclara solo".W. S.

- La lejanía está cerca, como lo inaccesible en nuestras manos.

"Oírse del aire
en el viento que pasa;
pasar de tal viento
por la luz del aire y partir en sus manos". E. F.

-Se está por sólo estar, no voluntariamente sino por determinación de una circunstancia, aún de una condición que puede ser momentánea o permanente. Ese estar lo es en un lugar desde el cual parecería ya no oírse voz alguna. Allí, entonces el contrapuesto motivo: LA PLENITUD.

-Saber ser al estar. Saber estar al no-estar allí donde se está o no poder ser, y, por lo mismo, tampoco alcanzar lo que quisiera hacerse y llegar a ser: horizonte de la espera.

-Aire en torno a la luz; luz en torno al movimiento; movimiento en torno a un pensamiento: "Veinte hombres cruzando un puente a una aldea, son veinte hombres cruzando veinte puentes a veinte aldeas, o un hombre cruzando un solo puente a una aldea..." W. S.

domingo, 7 de octubre de 2012

LA EXPERIENCIA POÉTICA

EXISTENCIA, RAZÓN Y PALPITAR DE LO POÉTICO...

No es la poesía, ni es el poema: es la vibración, con su lugar, del sentir o una hoja o ala o emoción, o de  mano o anhelo o mirada, de una evocación o voz...Luego una palabra para fijarlo en el poema, y desde éste definir  la Poesía, concepto e idea abstactos siempre. Entonces, lo poético es persona... Tal vez la cuarta de la Trinidad, sólo que se muestra más claro en la nieve que en una bendición, siendo un ritual del corazón en vela de sí mismo y atento a su única, personal e intransferible materia. Visible como el rasto del viento, tangible como la luz que hace abrir a unos ojos, lo poético lleva no obstante, el bordón del peregrino, que es la mano que habrá de fijatrlo tras el habla y el estremecimiento. Es, sí, la más alta, clara y racional o filosófica definición del SER, ese que es abordado tanto por la física como por la metafísica o aún por el ritual, la contemplación o el conjuro: estar allí, vivir...

Presencia y ausencia. Visión que al horadar el tiempo por venir deja en nuestras manos lo ya pasado en ese mismo tiempo y en nuestra intimidad. Roca del mamantial cristalino de la respiración, acorde con el rtmo y la música de las esferas, o un jarrón de flores en el centro de la mesa. Ausencia de cuanto está presente, devuelve al "presente" todo aquello que había partido y todo aquello que un día vendra. Iluminación, ir a un Absoluto; venir de él... Una palabra hecha de silencio, un silencio hecho de ecos, un eco hecho de labios que han callado.Lo indecible mueve nuestra conciencia: hace que sea y aliente... Estar y no estar; ser y no ser, es el No-ser como figura de un No-saber...Sabiduría y conocimiento plenos y únicos, últimos e irreductibles, depositados sólo en nuestra y desde su "experiencia". Fdo.: MONTE LU: GRUPO DE ESTUDIO DE LO POÉTICO.

sábado, 6 de octubre de 2012

VERSOS AJENOS A LA POESÍA

CALLA
En sus manos
no está ya el bálsamo
para la herida del fragmento,
instante eterno como otro y el mismo.
Sería el no poder su serena aceptación.
J. G. M.

NO-SER
Sería no
habitar en la conciencia
de lo instantáneo,
huyendo del instante con
sus llamados
a ser y darse aún entre la negación.
J. G. M.

ES
De las andulaciones
que hace el viento en la arena
del desierto, las formas son de una
viajera ignorada por su ser y el tiempo.
Sólo la reconocerían sus propias huellas
entre el vacío que es todo cuanto existe
debajo de las ondulaciones calladas por la arena.
J. G. M.

TOQUE
Suena en el aire azul
que lo ignora, el son de una campana,
como el mismo son ignora el espacio
que lo acoge o exilia.
De las manos que que halan el cordel
quedaría sólo un elevarse al tocar no oído
por la misma campana que consigo danza.
J. G. M.

OJOS
Lo contemplado es
la caravana ya se ha ido
tras otra caravana que no ha partido aún.
Entonces los viajeros vuelven los ojos
hacia un firmamento donde todavía brilla
alguna estrella también deshojada.
J. G. M.

SER
Ser por estar
ahí, entre lo incierto
e intangible; movediza arena
que se entrega al negarse y al ser.
J. G. M.

ASI
¿A quies llaman
el Muecín, el Pope o el Vigía
si no es a su llamarse entre las cantos
de un secreto oficiar en medio de la selva
y su oscuro rito primigenio
que así se busca y así se pierde y así se halla?
J. G. M.

lunes, 1 de octubre de 2012

DEL ZEN DE A. WATTS AL SEMINARIO MONTE LU

- Sesiones del 29 de septiembe y para el 6 de octubre, como materia del sentimiento en el darse de lo poético, dentro del "yo" creador, como en la figura estereotipada del Sabio de Oriente, desaparece todo rasgo del "ego", y queda en su lugar -como identificación de sí- la "libertad", el no hallarse por una "actutud" unido a nada, salvo a una no existencia en cuanto rastro, que es dejar lo interior abierto a la plenitud del pertenecer a todo lo existente, vuelo o flecha que sí dejan huella tras la sola acción humana de pensarse o aceptar la imagen.

 Dice A. Watts: "Al cruzar el cielo, una flecha o un pájaro no dejan huella. En la filosofía china e hindú esta recurrente metáfora se utiliza, aunque parezca extraño, para cosas que aparentemente no se asemejan en nada. La veloz trayectoria de una flecha que no deja huella se utiliza como imagen de la impermanencia, del paso de la vida humana a través del tiempo, de la verdad inevitable de que todas las cosas acaban por disolverse `sin dejar ninguna huella´. Sin embargo, en uno de los dichos de Buda, la invisible trayectoria de los pájaros en el cielo se compara al modo de vivir de un sabio, la perfecta clase de persona que ha conseguido disolver su ego, como este poema chino lo define:

Al penetrar en el bosque,
no perturba ni una brizna de hierba;
al penetrar en el agua,
no ocasiona ni la más leve ondulación.

`La imagen representa cierto número de cualidades que son, en realidad, diferentes aspectos de una misma cosa. Representan la libertad y el desapego de la mente del sabio, una conciencia que se asemeja al cielo, en la que la experiencia se mueve sin dejar mancha alguna. Como dice otro poema:

Las sombras
del bambú barren los peldaños,
pero no levantan polvo".

Las arriba mencionadas "conciencia" y "experiencia" se transvasan en la EMOCIÓN y en la VISIÓN, que permiten desde este no dejar huella ni más rastro que el silencio, un aflorar de lo indecible hacia el habla poética, al decir del lenguaje que se vuelve, gracias a la tensión espiritual y sentimental del poeta, sobre sí para cumplirse en cuanto del Ser le es dado: para Occidente, no puede fijarse como fugaz, sino, al contrario, por fugaz, fijarse en el poema. 

domingo, 30 de septiembre de 2012

A LA POESÍA

A LA POESIA

Aventura por sino
De un duelo en su ventura,
Hablas, y al silenciarte
Dices lo que ese habla amorosa
Oculta y traduce y conduce y consuela.

Leve, en ondulaciones
Que así refleja la nostalgia
A orillas del manantial sagrado,
Del firmamento
Por alas que han pasado
O como en algún blanco sueño calla el soñador...

Vida y muerte se hacen vigilia
De una conciencia que, con la levedad
O el juego, el azar y el haz
De azahares,
Reflejada ahora en los trigos; ondas
De olas, vuelos de alas, matices de algas: almas...

Ya entregadas las armas
De los ancestros,
En cada letra de una palabra antes de ser
Dibujada
Por una mano inmóvil sobre la hoja,
Llamado o senda o seña
Que es página, tras  de caer al reino de los signos.

Queja y nombre,
Almenas de una torre habitada
Por cuanto se ha dejado al abandono,
Por el gesto o el roce de juncos en el viento
De algo como un
Verso, línea de una nube en el
Cielo que aún oye al viento y sigue al iris
De unos párpados
Cerrados. Vuelo en el  llanto, velo
Sobre lo ausente.

Letra, emblema, oración, caligrama o eco.
Hojas, fronda de pétalos, pétalos de rosas,
Aroma sólo del Caballero de la Noche...

Entonces viene la iluminación:
Estás aquí, allí,
Al lado tuyo, dentro de tí, en donde,
Si por nuestro, con el azul de otro latido aguarda.

                                       JAIME GARCÍA MAFFLA



FRAGMENTO MAYA

NADA Y SOLEDAD: ALGUIEN Y ETERNIDAD...

Mi nombre...¿Irse de este mundo es también irse de la vida. e irse de la vida es también irse de sí mismo? ¿Olvidar es nombrar -volver a estar- en otra transparencia? Desde la debilidad, un indígena mira a lo eterno en lo frágil, que sigue viviendo en su evocación, no obstante haber partido, dejado las presencias de este mundo. Él partirá también, por ley celeste mientras la ley humana lo llama a no partir: ¿cuál es la forma de permanecer?, Es  "él", como único en su irse nostálgico. Irá a un No-ser, al cual  cobija con un manto dorado como es el del tiempo:

¿Solo así he de irme?
¿Como las flores que perecieron?
¿Nada quedará de mi nombre?

¡Al menos flores, al menos cantos!

Mi yo como todo cuanto es. La pregunta lleva en sí  la respuesta del irse como un estar en las mismas presencias que antes no estaban: las flores. Y del alma, los cantos entonados desde antes de su nacimiento, pero ahora suyos, por él entonados... ¿Son estas formas de quedarse una perdida lucha contra el olvido, o ante éste una esperanza? Desde la fortaleza de su nombre reconoce el ser que desde antes de nacer estaba ya vencido.Tal vez un doloroso presentir: lo otro y los otros van a transformamse...

El nombre es lo nombrado, y si de lo una vez nombrado sólo queda su nombre, éste equivale a dos figuras de lo etéreo eterno: flores y cantos. No pregunta por algo que permanezca de su "yo", sino de su haber habitado en las presencias, con ese nombre, que no es ya nombar sino creación de un Signo...

sábado, 29 de septiembre de 2012

HOJAS

El  arma  -tradición milenaria que anunciara el fuego- de quien irá a combatir, mitad espada y mitad látigo por la delgadez de la hoja, está aún descansando delante de la llama y el yunque de la armería, que la hace dispuesta, no aún depuesta.
M. L.

Continuidad del día, que condensa el arco iris de la vida toda. Cada episodio cotidiano es  el vuelo de un pájaro siempre desconocido.Castilo almenado, cada presencia cumple su ser más íntegro en el deshacerse de un arco tensado para evitar lo blanco.
M. L.

Serenidad la de las hojas que ha llevado el viento, cuando están quietos nuestros ojos al fijarse en algo inexistente. ¿Y qué de este nosotros para esa `serenidad´ -o cirio encendido entre las blaciones-, que aparece y desaparece?
M. L.

Lograr `estar´ sólo allí, como un abeto en la mitad de un campo de anémonas. Ellas se saben porque él, al estar, deja de ser visible. Acaso sea tangible para el viento: es la conciencia; este sólo "lograr", ya es un completo enunciado del Ser.
M. L.

Si el tiempo fluye, el agua de los manantiales retorna a la piedra de la cual fuera por Algien otorgado su origen. Fluír es retornar, como el tiempo es una forma del agua, una figura que hace el algua del mar en la quilla de los barcos por las olas más altas.
M. L.

viernes, 28 de septiembre de 2012

SOY EL QUE SOY

Algo, tal vez un alga, se había adherido, horas atrás e inexplicablemente a la línea de flotación débil de ese buque, que es la vida misma Tal vez con y por -si provenía de los corales-, o en su  mensaje, el barco había encallado, y en una de las dunas más salientes, que aún no era visible. No era  un arrecife, que hubiera podido anunciarse por su casi eterno estar allí -como sucede a los arrecifes-, mientras las dunas van formándose y de súbito hacen que una nave no bien preparada o dispuesta encalle...Según la destreza de la tripulación, podría sobrevivir a un naufragio, atenta, por ejemplo, a renovar la potencia delos motores, a una serie de virajes del timonel, al subir o bajar de la marea, al venir o al irse de una ola que pudiera abarcar tanto el azar como su escenario súbitos.¿Pasó una gaviota a la siniestra mano?La tripulación, desprevenida ya por la proximidadal litoral y más del puerto, cayó violentamente al piso de cubierta, próximo a  la proa. Tres de los marinos fueron arrastrados al agua por la violenta inclinación o real hundimiento de la quilla. Al ponerse en pié, todos se vieron ante la disyuntiva de bajar al cuarto de máquinas, o subir a la torre de mando para salvar la nave, o, casi a la inversa, volcarse sobre las débiles barandas para prestar auxilio a los náufragos, pues ciertamente el barco era golpeado por un oleaje de mayor fuera a la usual: había que rescatar a esos pares en la labor y en los rituales de la navegación...Siempre es espléndido ir hacia el mar desde el mismo mar, o regresar a él desde sus olas.La buque ya empezaba a darse, en la mente de la tripulación, por perdido, pues no había tiempo para las dos maniobras de salvamento, una la del rescate y la de equilibras la línea de flotación y devolver a su posición el mástil del Vigía. De la nave al agua no se oían los gritos de marinos y náufragos, pero se miraban, los unos a los brazos abiertos en solicitud de auxilio, y los otros a los brazos, también abiertos desde arriba, lanzando redes y flotadores. A todos los alejaba, los arrancaba de las manos que casi  los habían asido, el oleaje...Las voces de unos y otros se confundían con los golpes de las olas contra el casco y contra el mismo mar o con sus rostros, y los gestos -las señales-de alguna  milagrosa salvación desaparecían... Se hacían  incoherentes, invisibles o indescifrables. Se hacía oscuras como se presentían levemente en todos los corazones, el no tan lejano en aquel sitio del sexante, paisaje de las arenas del definitivo fondo del mar. De ese azul y verde mar, que para aquel navío pesquero llamadp: SOY EL QUE SOY, era tan conocido, y aún casi  también ya parte suya...

miércoles, 26 de septiembre de 2012

HOJAS

"Una mente que no se funda -con el dolor o con el amor- es una mente que se quebrará con demasiada facilidad".
A. Watts

"El hombre perfecto utiliza su mente como un espejo; no se aferra a nada, no rechaza nada; sólo recibe, pero no retiene".
Chuang-tse

"El camino de la maduración interior es devenir uno con la fuente de nuestro Ser. Todo está en comprender los signos, escucharlos y seguirlos fielmente".
K. G. Dürckheim

"Nuestro espíritu no puede aprehender su propia forma de existencia, porque no tiene su punto de Arquímedes en lo exterior".
C. G. Joung

"Una vez me dí cuenta de que todos los seres que del mar  venían al mar volvían para renacer en cambiantes formas. Raro se me hizo esto, ya que antes no sabía de ningún fin".
C. von Günderode

"Como si aceptarme con mis circunstancias personales llevara implícito un renunciamiento a algo fabuloso. Es el viejo problema".
A. Pizarnik

"Las sombras del bambú barren los peldaños, pero no levantan polvo".
Anónimo chino

DE LA CULTURA

Se habla, con diversas connotaciones, de vida intelectual, a la cual algunas veces se asocia toda actividad del espíritu humano.  Pero éste llega a ella, o el hombre es llevado hacia su espíritu por él mismo, en un acto de interiorización, que es también interpretación de lo exterior. Conocimiento y afectividad se hacen uno solo: "Cultura -enseña Danilo Cruz Vélez- viene de `colere´ -cultivar, un verbo latino cuyo participio perfecto masculino es `cultus´. `Colere´se refirió, en primer lugar, al cultivo de la tierra (`colere agrum´). La primera forma de la cultura fue, pues, la agricultura. Después se usó el vocablo en sentido metafórico. Es decir, se trasladó a otro dominio -al dominio del hombre mismo. Entonces comenzó a significar el cultivo de lo natural en el hombre, con el fin de desarrollar en él lo específicamente humano, su `humánitas´. En este sentido aparece ya en Cicerón en la expresión `cultura animi´-la cultura del espíritu, la cual fué introducida en el humanismo renacentista por Luis Vives. Del campo subjetivo se extendió después al mundo de los productos humanos -técnica, religión, Estado, arte, ciencia, filosofía...-, por medio de los cuales se fusionaron con el espíritu no sólo lo natural en el hombre, sino también la naturaleza en general".

Pero también el espíritu fué tocado por lo sobrenatural, si al cabo, y según el mismo Cruz Vélez, no cabe para el hombre otra definición que la de `animal trascendente´. Allí la cultura no es una labor sino un estadio de lo interior o espiritual como separado de la naturaleza, campo imdefinible en el cual, por ejemplo, se da el lenguaje. También están, para el "Saber", el misterio y la mente como materia para ser descifrada en su "naturaleza", estadio nuevo en el cual entra el "Sentimiento", del cual se deriva el Sentido y el decir con contenidos a un tiempo afectivos y lógicos, que le permiten saberse en el mundo como distinto de ese mundo, y sin más ocupación en él que el sólo "estar". Y en este estar le vienen la conciencia y la intuición o sensación de pertenecer a un campo más vasto, el del Ser, a cuya esencia sólo puede apuntar por la Razón Poética, ajena a toda finalidad que no sea ella misma como materia última de la `Himanitas´.

sábado, 22 de septiembre de 2012

CERRADO

Abierto...Luego trazó un cerco en torno a sí. Era el de una clausura vuelta a lo infinito en mitad de la espera... Un blanco espacio clausurado al haber sido dejado en el abismo. ¿Por cuál mano? Por la espera que lo es de sí misma entre su no-estar. El aire se hace más ligero, pero también un fardo que no es posible sobrellevar cuando se alzan o se bajan los ojos hacia lo transparente; cuando la transparencia estrá frente a los ojos. Debe, entonces, cerrarlos. Y se abre un interior ya clausurado, inmóvil, que suprime todo espacio para estar, toda estación del tiempo interior para intentar ser al sostenerse desde sí. Cerrado, y no obstante, con su mano acaso inasible, abre en sí mismo surcos para que una germeninación se de o se abra a otra materia...

Cerrado...Luego traza un círculo en torno a todo cuanto lo rodea. Es la vuelta a una clausura que ha dejado afuera lo infinito, en su abismo que ya no se hace espacio. ¿Por cuáles ojos? Por los de lo esperado que lo es al frente de sí mismo: el tiempo, el fluír que se ha empozado, las aguas empozadas a las que acaso llege un hilo cristalino, para intentar, también, sostenerse desde sí. Ahora lo abierto es el silencio que se cierra; ahora el aire es un sendero ya imposible de transitar humanamente... Todo espacio para estar se ha suprimido, toda estación del tiempo es dejada de lado como inmóvil o entre su vértigo. Sóla, ya inasible, la mano, el silencio de los dedos al hacer de utensilios para abrir un único, último, íntimo surco a lo eterno y fugaz, ilímite e instantáneo: abriéndose al cerrarse, cerrándose cuando al abrirse es vuelto sobre sí: ya, al fin, han de ser lo cerrado que se cumple en lo abierto, como el abrirse transmuta en aire lo -el tiempo del espacio en blanco sobre lo blanco- que antes se hallaba fuera de lo cerrado. Es haber  -aquí el silencio de esas manos-, haberse y haber sido cerrado hacia lo abierto...

miércoles, 19 de septiembre de 2012

CANCIONES

Las canciones -entre la lluvia- son también flores de pétalos abiertos; lo eran en las comunidades ancestrales, donde la llama ardía en el invierno que había aumentado los torrentes, anegado caminos, impedido la entradaa las tiendas.

Entonces, ante el fuego, se cantaba en recuerdo de las flores que  durante los días anteriores, de un firmamento despejado, habían abierto sus pétalos. Esos pétalos eran la vida misma, como los pasos al refuguio después de la caza y del rito. Ahora flores y canciones son un voz nostálgica del cielo, que señala el comienzo y el fin, y entre ellos la lucha interminable, la fatiga y el alivio de las todas nuestras voces  a coro frente al fuego.

Los días silenciosos pasan como las nubes, pero en los atardeceres hay otra entonación, la de las aves que se acogen a ofrecimiento puro, desprevenido, de una rama en la fronda. Si ha llovído, gotea, como si se ha cantado las piedras repiten las caricias de voces que se oyen a sí mismas en la conmpíñía y en la consolación: canciones

"Voy por mi camino
que es camino de todos;
entonces no soy yo
quien va por él
sino todos los que buscamos
un idéndico lugar para mirarnos
en el silencio de la noche,
frente al fuego,
 y el último grito de los pájaros,
que va con nuestro esfuerzo
y con nuestro descanso en las canciones..."

Descanso y canción; pero también trabajos y quejas en formas de otras distindas y opacas canciones más lejanas, solitarias, entonadas por una sóla voz en mitad de las eras...

DESDE KUNERT

"No se es consciente de que en realidad ya se cuelga en el aire..." Pero es un estar acodado en la ausencia de un Norte y en la espera de algún hallazgo o búsqueda, cuando el propio interior, con sus seguridades, ha desaparecido, ha sido llevado, destruído por "manos inesperadas". El Yo deja de serlo, y aún de hallarse en sí para ser dueño de una mirada, de un sólo mirar como acto de afirmación y no de contemplación.

 Antes había un abrigo, un suelo firme, y ahora es el abismo, lo irreconocible para desde su suelo trazar senderos en lo desconocido y hacia lo absolutamente "0tro". ¿Qué, cúal verdad había en esos abrigo, segurudad y suelo firmes desde los cuales de inva a MIRAR HACIA AFUERA? Tal afuera estaba dentro nuestro sin saberlo, y ahora no es el espacio sino un transcurrir hacia lo deshabitado, que es también lo indiferente. Sólo el propio corazón proporcionaría un calor de acogida, una tensión irracionable por todo asidero, y no obstante plena de razones de lo etéreo, caso mensajes de unos emisarios a los cuales tampoco se alcanza a oír o se está imposiblitado para prestarlar a sus señales atención.

Y viene a ser un "residir en sí" cuando la casa provista de objetos afectivos, claramente dispuestos, reconocibles en su función y sitio, se ve , se súbito, vacía, aire sólo entre el aire de un aire que se hace más imperceptible que inasible. Las propias manos, entonces, se viuelven inútiles, tal vez se inmovilicen, y a la mirada se le ha sustraído el paisaje. Pero se sigue siendo contemplado desde la indiferencia de los transeúntes. El Yo tendrá que reconstruírse con fragmentos de despojos...: crearse y crear letra y vida. Una atención prodría llegar, en el salto desde lo inmanente a lo trascendente, desde lo sensorial hasta lo intangible, como fuerza también irracional para seguir o solamente estar y habitarse un un desvalimiento que se ignora asistido. Sólo que no es irracional, sino hecha de otras razones aún desconocidas, y el mirar es buscarse, es la zozobra de ir tras de sí para habitar una creencia cuyo signo inevitablemente se ha de pasar de lo analógico a lo sagrado, más profundamente, aunque en un rostro, indeterminado todavía...

jueves, 13 de septiembre de 2012

GÜNTER KUNERT: MIRAR HACIA AFUERA

"¿Quién no mira gustoso por la ventana a los paseantes de ambos sexos que durante la época de verano exhiben carnes extrañamente móviles, y más tarde, al llegar los fríos, llevan enigmáticos abrigos, bajo los que se supone, casi siempre erróneamente, una vida fogosa y cálida?

`Uno se reclina cómodamente sobre autos, sobre caballos - que todavía hay-, sobre policías y tanques -que todavía hay también-, sobre carros recolectores de basuras, elefantes (muy raros), y asesinos, casi siempre muy difíciles de identificar. Con los codos cómodamente acodados sobre el poyo de la ventana, no se es consciente de la calamidad que ocurre a nuestras espaldas, pues ya manos inesperadas han destruído la escalera, la estufa, la chimenea, la tina, la casa entera, de manera que uno, inclinado todavía sobre un transeúnte, está de repente sin nada tras de sí, sin un techo firme y sin piso bajo los pies. No se es consciente de que en realidad ya se cuelga en el aire y sólo para los de afuera que transitan por la calle se permanece invariable, mirando desde su casa por la ventana. Todo el peligro que esto representa no lo lo imagina ninguno de los que pasa".
                                                                                                         G.  K.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

DE CLEMENCE BRENTANO

UN POEMA

¿Debería, pues, mi vida
trizarse y disiparse
para estar ante tí,
mi Dios, con una imagen?

¿Deberé odiar a mis amigos,
torturar a aquellos que más quiero
para encontrar el rayo
de tu luz, sin la cual
pasar no puedo?

¿Deberé golpear
cuando amoroso quiera acariciar,
martirizar,
para que la luz que llevo en mí
se junte con la tuya?

Y cada día
lleno de oscuridad, te llamo.
Mas un día que así empieza
No lo alabaría yo.

                                  C. B.

martes, 11 de septiembre de 2012

UN AQUÍ

Una mirada. Unos brazos...Seguir unos hábitos ¿Dónde el dónde, así fuera la casa de Mala Strana para F. K.? Un "aquí" propio, sería desde siempre, para su habitante, el centro del mundo. De él se parte y a él se retorna para volver al centro del priopio ser: es la "casa"; pero también un punto más amplio de la geografía, las regiones,  que se comparten con seres afines, gracis a rituales afines. Hellas -que es cita-,  para los griegos, unía a todos los pueblos; para los judíos fué y es "El Templo", de Jerusalén; para los chinos el "Palacio del Emperador del Cielo". Y si no un lugar, un objeto, como el Irminsul de Carlo Magno. Para los etruscos, un Pilar; para el egipcio y el azteca Las Pirámides; casi para los humanos todos Roma o La Meca. Para la Persona sus Palabras.

Otro àquí´ y el más íntimo, es el corazón... Pero dejando a O. F. B., a quien hemos recordado, para el poeta es su "Poema". Sin embargo, éste tiene su eje, como en Delfos, en el aliento indescifrable de su propio ser, que hace siempre las veces de una Señal. ésta es la casa en que habitamos, como lo indicó H. Broch:

En el centro de toda lejanía
se levanta esta casa,
por eso, quiérela.

¿Cómo se está cuando se está en el `propio´ interior aún sin saberse, sin que nadie lo sepa? Los Libros Sagrados son un  ÀQUÍ´. ¿Y el habitante, el que pone su planta en ese àquí´, dónde se halla? El Silencio es una habitación amoblada o desierta, así como en los bosques los árboles miran al caminante. Entonces él se siente dentro y se sabe al abrigo de ellos.

sábado, 8 de septiembre de 2012

REGRESAR

REGRESAR

No consignado
Por ninguna Escritura:
Regresar...
El sendero es de regreso
Y nuestros pies tocan las mismas huellas
Un día dejadas, cuando todo era ir...

Ahora se ha cumplido aquello
Dentro nuestro aguardado
Y en la fracción
 Del mundo  o de la Vida
Que nos era mostrada
Por una mano amada para ir y seguir,
Cuando ignorábamos que al final del sendero
Se alzaban ya las mismas almenas
Del castillo interior de nuestro origen.

Y  las señas decían
Que el final era sólo un retorno,
Ya despojados de los atavíos
Inocuos del viajero
Que, al cabo, entre anuncios
Aún certezas, aún posesiones,
Y bajo las señales de otros cielos
Ya tras los cumplimientos, no fueron necesarios...

Nadie podría saberlo:
Señas negadas por las marcas
En cortezas de árboles que semejaban
Ser vistas, o imaginadas, aún anunciadas
El día de la partida hacia lo ilímite.
Era -es-,
El lienzo y el dibujo
Blanco e indescifrabe de, al haber partido
Ya sólo al ir, llevar los Signos de estar de regreso.
                                               Jaime García Maffla


RAMUZ: LO ELEMENTAL

Se ha hablado de lo sobrenatural de una crisais, así como de una manifestación de lo elemental, donde, a su vez, se guarda el secreto de la vida. Así, con J. Starobisqui: "¿A caso nuestra salvación (nuestra salvación posible) ha de buscarse en lo `primitivo´ y lo elemental, al parecer tan ajenos de nosotros, tal olvidados, tan desintegrados de nosotros? ¿Acaso podemos regresar al nivel en que están seguramente nuestros orígenes, pero que nuestros fines, si damos crédito al movimiento de la historia, no parecen estar consignados? ¿Acaso la salud ha de ser perseguida por vía regresiva, en la dirección de nuestros comienzos, entre el primer fuego y el primer campo de trigo? Y sucede que un tal retorno nos sea vedado, si nuestro alejamiento es irreversible, ¿ acaso tendremos que desespèrar de toda salvación, de todo porvenir para el hombre? ...Conozco lectores de Ramuz que hablan de lo elemental como de un paraíso perdido".
                                                                JEAN STAROBINSKI

P. D. Charles Ferdinan Ramuz y su DIARIO

miércoles, 5 de septiembre de 2012

F. G. JÜNGER: LA SIERPE

SEMINARIO MONTE LU, sábado 8 de septiembre:

 "La Sierpe": dentro y frente nuestro; con nosotros, y deante de nuestro ser, como "otro ", que es el mismo ser nuestro: instinto y conciencia. Los seguimos; nos guían... Se la cotejó con "la Sombra" de Silvia Plath, con los "Pilares de la Sabiduría", de C. G. Joung y con lo ancestral Sagrado y aún ritual de todo actuar: conciencia que brota de lo incnosciente, pero cuya esencia se guarda  en lo intransferible individual: "los cuartos de la casa", en contejo con el "Castillo Interior" de Teresa de ávila, en cuanto disposición que la venida de un "algo".

LA SIERPE

Tu sierpe está contigo,
la callada, la muda,
que conoce todos los cuartos de la casa;
tu sierpe está contigo.

Retorne lo que quiera;
quien rondando te aguarda,
tu invulnerable veladora, vela;
ti sierpe está contigo.
Dale que beba.

No olvides la escudilla;
llena la taza de leche y de vino,
y déjala que beba.
Tu sierpe está contigo.

                    FRIEDRICH GEORG JÜNGER

Poéma íntimo, que al unir Sentido y Significado, define, así mismo, al "Tú" que lo protagoniza, pero quien pasa de sujeto a objeto. La existencia de la Sierpe obliga a un "Cuidar" de ella, como fuente de alguna posible "verdad" que engloba el existir, la vida toda, hacia la cual cualquier  poema apunta,  al sólo contacto de sus veladas -involuntarias- referencias al Mito, y al contenido inmediato de las ondulaciones del lenguaje en cuanto objeto que no se da a conocer en su esencia.. Teoría Litieraria de Oldrich Belik y pensmiento ontológico de Danilo Cruz Vélez.

VISITA AL MONTE LU

- Una línea pura de levedad y niebla:  sensación de ser otro, luego del sentimiento del ser el saberse  y el reuerdo de sí ; sensación de haber sido dejado por aquello que se era, y en consecuencia, sólo espacio,  en torno al propio darse en la existencia en cuanto Dimensión y percepción de ese sí-mismo.

- Indeterminación: abandono de "estar" en el `yo´ reconocible, que acaso pueda rescatarse en un salto cualitativo a otra forma  de su naturaleza  y desde el despojamiento de la intimidad.

- Senda que se ha alejado de su propio dibujo, para la peregrinación del propio espíritu hacia su círculo de identidad -mirada al mirar- , y en ese alejamiento, pérdida del `Continuum´de los actos sobre la superficie del vivir desde la propia esencia.

- Extrañamiento de la materia que fuera modelada para hacerse protagonista de un Destino. En el firmamento de las noches toda constelación deja de ser reconocible. Hojas que cubren el sendero y  ramas desnudas en las cuales fluyó una savia...Acaso un fruto que así -allí-  dejó de abrirse.

- Como un campo de trigo, un pétalo que da contornos a la luz; todo en el centro de un círculo visible, ubicuo, cuya circunferencia carece de límites y aún de lugar en lo cuantificable de toda materia... Un risco, un hilo de agua...

- Día como contrario y paradoja de sus propias horas, aquellas vendrán ha hacer de él un fragmento del tiempo, al fin en l intemporal, en lo inasible y en lo indecible. Día, entonces,  como lo atemporal sólo en unos ojos vueltos hacia el vacío. Es lo Poético.

lunes, 3 de septiembre de 2012

ANGST

Es un estado en el cual entra mi  ser al hallarse en una situación dentro y ante el mundo, pero a la vez en aparente ausencia de causalidad, como materia de mi naturaleza. En ella no me reconozco, o mi yo ha  roto los lazos que lo unen a "su" realidad, por velver sus ojos hacia "otra" realidad, situación y condicón creadas  por la imagen que me he hecho de mi propio ser. Y a esa imagen debería responder un Sentido para trazar un cerco a mi sentimiento y a mi concepción de la vida, en los cuales entra mi comunicación con "lo otro" y los otros, en escenarios o episodios, desde los cuales esa intimidad mía quisiera desplegarse en plenitud.

 Pero es flor de la separación: no se la explica -pues la comprenderíamos- sino toma posesión de nuestra mente y de nuestra sensibilidad. Y desde ésta se hace la recepción a la vida con su llamado al "fuera" de nuestra interioridad, con el rompimiento  del  `continuum´ de nuestros actos dento de un horizonte de motivos y signos, de impulsos, de estados conscientes y  significaciones: identidad con cuanto creemos único de nuestro propio yo. Vienen, en la separación, los ideales paradigmas de una unión, desde el `lenguaje configurado´, que pueden ventir de alguna página escrita por alguien en distintos tiempo y lugar, o desde la lucidez de un "monólogo interior" o de un autodiálogo para la comprensión y la aceptación, aún para la exégesis del Destino en lo inmediato e inevitable de una acción a la cual -aún cumpliéndola- se permanece ajenos. Vendría entonces un trascender agónico hacia nuestra intimidad desprotegida, pues ha dejado de lado todo norte o toda orientación dentro en un mondo desde cuya manera de darse no se ve a sí misma. Se ha perdido, pero demanda una urdimbre de proximidades protectoras.

Todo va a los movimientos de la interioridad en un afuera, y la intervención de ese afuera en nuestra interiordad, para interrumpir su curso, que en apariencia -en engaño de sí- sólo podría darse en el resguardo del "adentro" con su versión del mundo o del suceso exacto siempre de vivir en un espacio abierto, expuesto, y para el cual se es un desconocido. Se apelaría entonces a la visión de sí en el tablado de las propias emociones,  separadas por su esencia de ese mundo en torno ajeno y extraño.

domingo, 2 de septiembre de 2012

LOGICA DE HEGEL

"Hegel mismo tiene la sensación de que su pensamiento es extraño al sentido común...: La proposición que dice que una cosa es  causa de otra cosa, expresa sólo una trivialidad que no dice nada, que es tautología.... El verdadro problema es, en cambio, con qué derecho elijo yo una cosa dentro de esta concatenación infinita de causas y efectos, para designarla como causa, en un sentido preferencial, frente a las otras. Para mostrar que la cosa designada como causa es más real que el efecto, necesité revelar las condiciones de su existencia, esto es, sus causas. Pero este ensayo lleva a lo infinito necesariamente, es decir, al círculo entero de causas y efectos. Así, empero, cada cosa se hace necesaria (causa) y también causal (efecto). Necesaria, pues en esta totalidad de la condicionalidad están presentes siempre todas las condiciones: causal, porque en una totalidad de las cosas individuales no puedo nunca conocer la concatenación entera. En efecto, si falta sólo un miembro en esta conexión, se destruye el todo como `solo´casual".
                                                            EUGENE J. FLEISCHMAN

REFLEJO

Los ojos
Que se miran
En la luna del espejo
son cristal y sin mirada
Al darse en su reflejo
Pero ojos que son vistos
Desde el azogue del cristal mirado...
                                           J. G. M.

DOLOR DEL MUNDO

El mundo no es "este" mundo, sin un hondo dolerse de sí mismo, que hace de manantial en el desierto, pero un manantial subterráneo y más antigüo en su identidad con el abismo: del firmamento, del corazón, o aún la selva intocada del saberse y del Ser ... Ante él han, sí y fatalmente, de abrirse, sin tocarse, pero al unísono todos los cielos que habitan el Cielo:

DOLOR DEL MUNDO

Yo, el ardoroso viento del desierto,
me endurecí, ya frío, y tomé forma.

¿Dónde está el sol que derretirme pueda?
¿O el rayo, dónde, que destrozarme pueda?

Ahora miro, cabeza de una petrea esfige,
Alzada airadamente hacia todos los cielos.
                                    ELSE LASKER- SCHÜLER

El viento del desierto, que hace figuras cambiantes en la arena, se transmuta por sí, par sí, desde sí o consigo, y de súbito, de modelable y efímero en cuanto a su figura en pétreo perfil atemporal, y toma rostro. Es la forma que se hace, por gracia de la herida,  otra materia desde su misma materia, al enfriarse en el rayo de sol de la conciencia: el "Yo". Nada del reino de la naturaleza puede alcanzar y deshacer, después de darse en la trasfiguración, a esta nueva "forma", que ahora mira: no es la arena la que se hace pétrea: es el viento...

viernes, 31 de agosto de 2012

SENTIR

El sentir, todo sentir (sea en respuesta al mundo, sea que desde el inconsciente aflore), cobija cada acto o acción -aún aquellos que en apariencia, o en la inmediatez. se dibujan tras un telón hostil, se dan en el tablado de la hostilidad ante alguien o algo-, con un manto de no pertenencia a "eso" -presencia o instancia- del mundo, o a "eso" inmediato... Vive por y desde sí, buscando hacerse fracción de lo esencial de aquello, entonces, que se ha puesto delante suyo, así sea para su negación: no verlo, no seguir el signo de su senda, si da la vida al sino del callar, la imprecación o la incomunicación, que son no comprender, por una materia que le es extraña.

Queda el sentir, que si se ha replegado en el Sentido, habrá de desplegarse en las tonalidades todas del Sentimiento. Sentir o Sentimiento. Abismo o firmamento...Firmamento y abismo  en la persona como portadora de "lo indecible o intransferible". Entonces el actuar engendra el equívoco: la aridez que se vierte hacia lo humano más puro y más desconocido. El silencio devela las señales de aquello que se ha rebelado en las palabras: aceptación, ya en el Sentimiento, y lejos del Sentir, gracias al cual se han abierto los ojos, si primero los cierra, como en el "amar", distinto del amor. ¿Cuál paisaje se abre bajo un firmamento, creado por haber sido antes aguardado?

Lo más entrañable iría, acaso, hacia el extrañamiento, al compartir un mismo Cosmos a la vez hecho de imperativos inconscientes, como de la donación de sí por la consciencia. ¿Saber de algo? ¿Ser ignorado por ese algo que no puede saberse? Hay siempre un canto de alabanza y un duelo, un enaltecimiento que toma de su mano al vencimiento, aunque sólo para sus propios alianza y alimento. En el juego entre los dos términos -Sentir y Sentimiento- está el ser dueño de sí cuando se ha perdido ya el centro de sí: razón o suelo firme -como únicos- para que germine o aliente lo esencial...¿A donde ir, entonces, cómo permanecer, estar, seguir o ser una presencia que, al fin de todo, acoja cuando ha dejado de estar, allí delante, la acogida...?

CREARSE...A SÍ

A SÍ

Tres
letras desde
los siglos en las venas
los ciclos de los signos
desde
sólo tres letras: a sí...

¿Cuál grabado
de sombras
en la piedra del ara
de la oración del vuelo
de una hoja al caer sobre la piedra?

¿A sí mismo crearse desde su mismo ser?

jueves, 30 de agosto de 2012

CREARSE A SÍ MISMO

¿Creación desde el propio espíritu o desde el lenguaje heredado? El primero no se inscribe del todo en la Cultura, mientras que el segundo la define, y al hacerlo nos fija...Sus "poesías son a su turno testimonio de su saber -apunta W Vordteriede, de la obra de Rudolf Borchardt-, " y añade el verlo como parte que de una estirpe espiritual, que por su sola relación con un lenguaje al cual ya se  le ha dado la tensión  de la exprsión, recibiéndolo  de otros autores que ha que ha conseguido, no intelectual sino afectivamente, hacer ya suyos: devela su concepción de la vida tras la formación personal. Se crea al ir a algo ya creado desde fuerzas ajenas, pero cuyo manantial debe ser idéntico, no en el solo suceso de "ser humano", y por la marca de "época" que indica a lo intemparal. Aquí abre un diálogo con la Historia, con la Crítica y con la Filosofía.

Así, apunta W Vordtriede de Borchardt: "El extenso trabajo `Loa años de aprendizaje de Hoffmannsthal´ (1930) se escribió propiamente como el primer capítulo de una biografñia espiritual de Hafmannsthal. Es explicable por qué esta biografía no pudo terminarse. Pues entre tanto dicha biografía se le convirtió en algo distinto, en una discusión polémica con Stephan George. Se trataba aquí de dos ideales de la vida de Borchardt. Frente al poeta maduro había algo además del ideal de la restauración creadora, había una meta más ante sus ojos, o sea, educar por medio de la gran poesía, dominar las pasiones de tal modo que ellas pudieran grabar, de manera no retórica, en la nueva generación el secreto de la nobleza de su alma".

Así, a través de una lectura en la cual las derivaciones del sentido no desvían el nacimiento de un poema, se abre a la zozobra de lo increado en sí, para darle validez delante de las formas creadas de la Vida, la Persona yel Universo, como ocurre con su lectura del sigiente poema de Eichendorf:

Lo firme de la tierra se disipa,
El río se libera,
y va fluyendo susurrante
del mundo la ceguera.

Se limpia de la frente, la garganta
de profundos sollozos,
la pobre alma de la noche quiere
llegar hasta nosotros.

miércoles, 29 de agosto de 2012

RAZÓN POÉTICA Y ACCIÓN

Por la Razón Poética, todo acto de ir hacia la dimensión expresiva, es un acto de creación de sí mismo, en la conciencia plena, tanto de la ausencia de finalidades -el vacío-, como de la ausencia de respuestas -el abismo-, desde los cuales los recursos y medios interiores (de mirada en torno y comprensión) han de ponerse en movimiento, aún y paradójicamente, entre el hallarse suspendido en la inmovilidad. Todo en torno carece de horizonte -de donde la parábola del bosque cuyo guía sólo enseña a permanecer en su centro, sin buscar salida alguna) y sustrae las fuerzas para un sólo "estar" y ser conscientes. Aquí vendría el asumir un sistema coherente de desplazamientos, entre la urgencia y el llamado de cada hora inmediata, con su imperio y su necesidad. Todo en el marco de la oposición:

De no poder
a un poder hacerlo
en la línea que invisible
separa lo consciente de lo inconciente,
al tiempo que logra unir debilidad y fuerza...

Pero la superficie de nuestro mar interior debe permanecer serena, y si en ellas se alza un oleaje contrario -la angustia-, en su fondo debe preservarse esa serenidad, dede la cual se hacen posibles el decir y el asumir, el ir y el ofrecerse a ese sólo ir -pero ya en el marco, no de un conocimiento sino de un sólo y único Amar-. Lo ´hasta aquí dicho puede sonar a teoría o doctrina inpracticables, pero la vida misma, al despojarnos de sus postulados, nos lleva con sus presencias hacia el mundo, y nos devuelve a nuestro ser íntimo, que alienta entre contrarios y contradicciones. Ir hacia aquello que- en lo inmediato, tangible y visible- alcanza a herirnos...:

Percepción
del instante en el aire
aún en el espacio, del momento
de vida y agonía al unísono.

Ser por No-ser,
Estar por no hallarse estando,
sin armonía con el fluír de toda realidad
-interior y exterior- en esa superficie ajena de la luz
que dibuja  los objetos y sus contornos, entre las sombras
del avanzar y del irse del día.

lunes, 27 de agosto de 2012

"ES AL ATARDECER CUANDO UNO SE ALEJA..."

Los días comienzan y van a su final. ¿Es en este final donde se cumple la esencia del comienzo? Antes del fin, hay un estado crepuscular, a la vez de despedida y de saludo, de gozo y de duelo, así en ese gozo haya dolor...Los días -un día- comienzan, y van viajando, no por entre las horas sino por entre los actos, y éstos son estados de conciencia, estadios del setimiento o círculos mentales que nos ponen, a través de las cosas, en contacto íntimo con nuestro ser. Y en ese contacto está nuestra "Verdad", que va también de la mano de dos seres interiores, las palpitaciones del corazón como la misma vida despojada de todo, y la angustia como conciencia plena de sólo ser: "el corazón olvida el por qué de su angustia".

Ese por qué de "ser", carecerá siempre de la respuesta que de "sentido o dirección" al hallarse en sí mismo de cada ato. Y la razón no sirve: el pensamiento es una tela "de araña" o está preso en su fragil pero eterno tejido. ¿Sólo estar? Alba y ocaso. Al mediodía obedecemos al llamado, pues, desde algún lugar hemos sidos convocados a ese -a este-  instante, que es presente y se da al unísono con su desaparición. ¿Cuál es la condición de ser viajeros, tanto por el espíritu, la vida y las horas? La conciencia no es indicación de una finalidad sino revelación de la eternidad de lo instantáneo, dónde y cuando se abre nuestro alentar pleno a aquello que desde algún lugar o paraje de lo espiritual y de lo afectivo, en profundidad somos. Y ello lejos de toda relación utilitaria con lo exterior del mundo.

Alejarse es también acercarse, como dejar es también obtener. Y la angustia es la forma más clara de todas las que pueda tomar el Sentimiento. Sentimiento es sentir; sentir es sentido, sentido es estar y estar es, otra vez, "ser..." para actuar desde alguna profundidad esencial del corazón, el alma o del espíritu: ir hacia la Trascendencia. ¿Cómo la angustia ha devenido del temor de la desprotección, o se ha engendrado por la incertidumbre? Intuímos que debe ser y lo es, o lo será , sí y así, al fin, cubriéndonos entonces, desde el amanecer hasta la caída del sol la:  NUBE DEL NO-SABER...

viernes, 24 de agosto de 2012

EN EL SOLAR DE LAS GRACIAS

¿Facultad poética? ¿Verdad de existir? ¿Sufrimiento de ser? Sólo el sentimiento alcanza a ver del otro lado del aire a unos ojos invisibles; hacia ellos se ha vuelto, y se vuelve,  como los altos juncos pálidos, cuando a orillas de un lago se reclinen, unos sobre los otros, para danzar al silencio  de los labios que, en ese mismo rostro imóvil, van -están-  con esos ojos. En la orilla, en un delgado y débil sendero, hay todavía unos pasos que se hurtan a su propio dolor, cuando al presentir que eran mirados, que eran seguidos desde lo invisible, quisieran comprender...

Ver
a otro cristal
de este lado de ese mismo cristal

La nostalgia ignora lo ausente para saberse nada más a sí misma, como lo ausente puede saber de sí sólo por la nostalgia. En los atardeceres las golondrinas se juntan en bandadas oscuras que ocultan el firmamento al pasar, por un instante, ese enigmático instante de lo eterno, cuando la obediencia era o es ofrecimiento, y éste elevación. El abismo también tiene linderos en lo infinito... O en la ensoñación de la alegría y la angustia.

El cielo
que mira dese el cielo
a lo celeste
es una caravana en el desierto

Había iniciado ya su término; había dado témino a su iniciación, así en la piedra, de súbito, se abren unos pétalos. Se imagina en la urdimbre de llamados y ecos. Pero del otro lado del aire, la facultad poética, la verdad de existir, el sufrimiento de ser y estar consciente, saben al fín que en el aire hay otras presencias, únicas y últimas, si también transparentes: objetos,  cristales, prismas, duelos,  palabras, manos, pétalos, armaduras: el tacto, el llanto, el callar y el iris de una Gracia.

jueves, 23 de agosto de 2012

UN POEMA DE PÄR LAGERVIST

Seminario MONTE LU, sábado 25 de agosto. Una lacónica palabra de este poema -más bien un giro- en su verso inicial: se "aleja"...De trás de éste giro la circunstancia del "yo", al cual se añadirá el "pensamiento". Y luego, como verso independiente, el "abandonar". Es el espíritu de una figura intemporal  de lo poético -el desasimiento y la levedad-, en una circunstancia íntima y situada: el "viaje", que aún describe la existencia toda. Lagervist, poeta sueco contemporáneo:


Es al atardecer cuando uno de aleja,
a la caída del sol.

Es entonces cuando se abandona todo.

El pensamiento recoge su tolda de tela de araña
y el corazón olvida el porqué de su angustia.
El caminante del desierto abandona su campamento,
que pronto desaparecerá bajo la arena,
y continúa su viaje en la quietud de la noche,
guiado por enigmáticas estrellas.
                                                P. L.

¿Por qué se va a la poesía como interpretación del Destino hunmano, cuando existen la Filosofía, la Metafísica o la Teología, la Ciencia o la Historia? Porque, desde el Misterio, la Poesía es compañía íntima y explicación cordial, transmutación tanto como, para la persona, hálito e indicación en su senda intransferible...

martes, 21 de agosto de 2012

DESDE VLADIMIR HOLAN

¿Cuando un camino se entera de las huellas dejadas en él, ¿podría amarlas? Aún: ¿qué es el rostro de alguien; y ese alguien quién es tras de su rostro?

-"Camino es abandono, nunca hallazgo.
Sin rostro ya la flor, la torre,
y el cuadro despintó toda apariencia"

Al dar un paso, no vamos hacia algo, sino que algo hemos dejado atrás, y por ello en el corazón se alza, no la espera de un llegar, sino el duelo de un haber sido separados... Y es la apariencia  el Norte que, al cabo, se ha perdido del lienzo o de nuestro sendero: torre, flor, rostro, amor...: pérdida por encuentro y éste por desaparición. ¿Cuándo una presencia es cambiada por otra?

-"Puede que el tiempo nos preceda
y que con su vigencia marchitable
perturbe un poco todo aquello
que destruímos con el ciego amor"

¿Cumple el amor la misma labor destructora del tiempo? Ciego amor que la contempla al no darse en él mirar alguno, sino el sentir que se sabe nada más a sí mismo. ¿Se amaría y para sí el solo amor, olvidando eso "otro" hacia lo cual el arquero -el tiempo- lo ha lanzado? ¿Dónde el Yo nuestro? El camino y el tiempo, el amor y la conciencia carecen de las líneas de un rostro...

-"Nuestra esperanza reside en esto: estamos casi, casi
más allá del límite de la última realidad.
Pero junto a la conciencia que se desvanece,
se encuentra precisamente la conciencia
cuyos `cambios´continuos permanecen...

EXPRESIÓN CREADORA

¿Crear en poesía es obedecer a un llamado, a un abismo o a una señal, aún a una imposibilidad? La creación del poema, o de alguna otra forma verbal artística, venida de la interioridad, del alma o de la experiencia poética, no es comunicación sino expresión. Un dar forma a la materia afectiva que, en la relación última con nuestro yo y con el mundo, se produce en una instancia anterior al lenguaje. Puéde llamársele  de la emoción, de la intuición o de la visión, aún de la sóla percepción del sentimiento que aflora desde el secreto del inasible fondo esencial e intemporal nuestro...

 Alguien siente algo y quiere fijarlo en palabras que sean el equivalente correlativo, no del suceso, sino de la tensión interior en la cual se halla. A alguien le es necesario dar forma verbal a un estremecerse indefinido ante algo, y desde lo más auténtico de sí, y lo hará únicamente a través de la melodía del lenguaje, y de la imágen analógica. La correspondencia es sentimental y racional, por el sistema de mensajes desde lo indecible, que lo humano, entre un abandono de lo real en torno, da a las palabras. Sentido del sentir y sentimiento de lo ausente de un Sentido. Ella misma podría llegar a serlo, si se transmutara en lo espiritual, en lo imaginado, en lo invocado o en el lo evocado.

Se está, sí, en un círculo de nostalgia, de intensidad o de sufrimiento, aún, se dijo, más propiamente de  ausencia, que se revela al mundo interior consciente tras la mirada a las cosas y aún en ellas, sólo que en un alejamiento de sí, el cual hace que esa nostalgia derive en  invalidez o en  silencio, una y otro como tierra fértil para que nazca la primera palabra del poema, y con ella se transmuten en "verdad" ante otro ser,  el mundo o la vida,  no sólo el estadio afectivo, sino el estado de conciencia en el cual se está.

Entonces, escribir deviene en un acto "necesario", ya que sólo por él,  ante nuestra mirada vuelve a alzarse una imágen armónica de nuestro ser, de nuestro vivir en el instante, y aún del sobreponernos a ese alejamiento que, despues de ser también  de los otros, es de la vida misma. Se retorna al diálogo. En la espera blanca aparece un paisaje, en la página unas letras como en los labios unas palabras de carácter letánico. De lo inconsciente aflora un estado de ánimo y de alma, así como una vía cordial de sentido y razón, a nuestro ser en el desvalimiento -también haber sido  despojado- que lleva a al orden del mundo y de la existencia desde la creación poética, y con ella a nuestra incomunicable, indecible o irreductible "verdad", entre el vació -lo vacío- de la conciencia dejada en soledad ante sí misma.

sábado, 18 de agosto de 2012

LAS COSAS Y EL ALMA

La  sesión del Seminario MONTE LU del sábado 18 de agosto se inició con la pregunta: ¿qué nombre dar a lo que nos sucede? Una primera y vaga respuesta es: "cosas"... Éstas pueden tener una condición precisable en lo exterior, y otra imprecisable en nuestro interior. Lo decible y lo indecible, pero desde el universo de "las cosas" que nos rodean, hay otras que hacen nuestra experiencia afectiva o racional de nuestro yo y del mundo. Todo en el marco de la postulación de María Zambrano con el:  HACIA UN SABER DEL ALMA, en la cual ésta es interioridad,  que en su seno lleva un palpitar (corazón), para con su sentido orden dentro lo "real". El alma, por "las cosas", se abriría a un "camino de vida" por una determinada tensión emocional de percepción del propio vivir, instancia ésta última a propósito de la cual se citó al poeta argentiNo de hoy, Roberto Juarroz.

Están las sensaciones, con las ideas que abriguemos de las cosas al ir hacia ellas.Todo, igualmente, en el marco de la "persona" con su dimensión íntima. Sentimiento y visión, para un actuar dentro del ámbito de "las cosas". Sólo así alcanzaremos en algo lo que somos, lejos de toda concepcion apriori, o en el círculo cerrado del solo y único sentir nuestro, se desde el cual se generan el decir y la creación del poema. Entonces, desde esas mismas COSAS (término ganado por la Fenomenología y su "ir a las cosas mismas"), el alma se halla ante los senderos del encuentro de sí a través de lo otro, o de las presencias, como asiste a su propia creación en cuanto fragmento del Ser y esencia de la Razón Poética, que por el vivir más inmediato va hacia su verdad:

"Sentí que iba a anudar las dos puntas de la cuerda rota por mi viaje. Cuerda que no es otra que la palabra `Poesía´, que la palabra `Vida´ ¡Qué alegría tras alegría! ¡Qué alegría mi vivir de ese instante"
                                                                      Maribel Pumarejo Olivella

"Cuando llegué al punto de encuentro el afán se había ido... Sentí `Hyggelige´; ya no esta el frío que tuve al salir:  casa, ánimo, calor, encuentro, entrar..."
                                                                         Juliana Acero

"Acaso el mismo panorama, los mismos eucaliptos, la misma altura escalonada del ciprés; el mismo caos y extravío de los hombres, el mismo cielo anubarrado ante unos ojos que ya no alcanzan a sentir. El curso sigue, sin embargo, y en lo que siento mi condena, también encuentro mi camino, los caminos: el mástil de la acacia, la brisa que subsiste de un antiguo resplandor.
                                                                                Felipe Vaughan

"La cuerdas de la vida templadas por una mano ajena: ¿qué decide este hado? Juego, tiro los dados esperando el perno que gira y romperá las cuerdas. Sólo la tranquilidad que proporciona acercarse a sí mismo en este reducido espacio que parece el destino. ¿El azar?
                                                                                       Lida Ortegón

CRUCE DE CAMINOS

Se está en un lugar, donde hay algo, y se va hacia otro, donte está alguien. Sería el "llamado", pero unca el abrazo cumple aquello que el próximo encentro presagiaba..."Je me souviens des paroles d´Agur, fils de Jaké, et des choses qu´il déclare les plus incompréhnsibles  et les plus mervelleuses: la trace de l´oiseau dans l áir et la trace et la trace de l´homme dans la vierge", escribió H. v Hofmannsthal en las lmárgenes de un libro en francés que leía durante un viaje por Italia.; el pájaro en el aire y el hombre en la selva virgen... Cielo y tierra se encuentran y penetran desde una "mirada". Cuanto ésta ve, se esfuma, pero no lo consignado... En la selva y en el aire nadie ha trazado camino alguno, aunque en la segunda y en lo humano se da el buscar. ¿Pero era ese algo y lugar nuestro existir, como ese alguien nuestros espíritu y sentimiento?

Y anota Hofmannshal: "Pero lo cierto es que el andar, el buscar, el encontrarse de algún modo, forma parte de los misterios de Eros. Es cierto que no son únicamente nuestros actos los que empujan hacia adelante nuestra torcida senda, sino que también hay algo que nos llama, que parece estar esperándonos siempre, en cualquier sitio, y siempre anda velando..." ¿Una Certeza, o un Asidero; una Presencia,  o Verdad? Ha mirado algo amarillo; lo ha perdido sin saber qué ni cómo era. Resta una tarea para ser cruzado por lo esencial: "Juro que reconoceré -concluye- ese tono amarillo no importa dónde ni cuando vuelva a encontrarlo, pues era más suntuoso que el amarillo de los azulejos de la antigua Persia, más espléndido que el amarillo del tulipán amarillo..."

miércoles, 15 de agosto de 2012

EL MONTE LU EN LLUVIA Y NIEBLA

Adaptación del escrito de Chantal Maillard  sobre el ideario María Zambrano, como horizonte de meditación en el Seminario (dictado a próximos o iniciados) que de aquel paraje toma su paisaje, sustancia y su nombre. Se realiza los sábados, en Bogotá de 10 a. m. a 12  m. (Informes: 3162313253, o 3144751414:

El monte Lu en lluvia y niebla,
El río Che muy crecido.
Fuí allí y regresé.
El monte Lu en lluvia y niebla,
el río Che muy crecido.

Cobijado por el apartado MISTICA, dice: "Se trata de un movimiento de ida y de regreso, de salida o èpojé´ de lo supuestamente conocido, y de regreso de aquella `realidad´de donde se ha partido, pero con la conciencia de los límites de aquellas palabras mediante las que se la volverá a nombrar. El proyecto es un camino de des-conocimiento en el sentido iniciático del término.

De manera más esquemática, este `ir y regresar´podría describirse de la siguiente forma:
1o) Negación de la `realidad´de lo `dado´ tal como se nos presenta: la `realidad´ (en su  sentido variativo) está `más allá´del fenómeno.
                                             (A= -A).
2o)Afirmación de la contradicción: la `realidad´ de lo dado es a la vez lo que se nos presenta y lo que no se nos da en lo que aparece: la realidadestá más allá y a la vez está siendo el propio fenómeno.
                     (A=-A y -(-A), o sea que A= -Ay A).
3o) Reafirmación de la `realidad´de lo dado por hacerse presente en ello lo que no nos es dado directamente: lo que está `más allá´ se integra en el fenómeno. El fenómeno es el lugar de aparición y el aparecer mismo".
                                           (-A = A).

Ch. M.




LIMITE E ILÍMITE

RAZÓN QUE HA NAUFRAGADO

Para el "Seminario Monte Lu": diferencias entre "recuerdo" y "evocación": decir es callar, y el callar lleva en sí un decir...Está aquella célebre postulación del Pensamiento Débil: "Cierra los ojos y mira...":

Del otro
lado de una ventana
"algo".
De este lado de la ventana:
el cristal...

Y en la mar alta el fondo de la mar; hay que esperar hasta la media noche, en vela, para subir al puente, donde una ola puede hacer que desaparezca quien ha logrado llegar hasta allí. entonces es llevado, otra vez,  hasta él.

Aleteo
de labios
en las huellas del polvo.

El toque de una campana antes del amanecer es ya el amanecer del aire como espacio, del viento como tiempo, aún del fluír de la sangre, si es la savia, como un retornar, no como un ir, cercanía y lejanía: la primera en lo lejano que nos ama; la segunda en lo próximo que se ama:

Al lado
de la senda
está el lago, y entre
sus juncos,
súbitos, unos ojos de plata.

Ese árbol oscuro entre la luz de transparencia pura de las noces de luna, entre la soledad y compañía de sí de la naturaleza: es espera a la espera, que es lo esperado por quien ya no espera, que es lo no esperado por aquel que sólo espera. ¿Se podría seguir el intangible -desde la mirada y el mirar- dibujo de unas nubes...Se podría seguir el rostro de lo azul que apenas aparece?
J. G. M.

martes, 14 de agosto de 2012

DE HERNANDO VALENCIA GOELKEL

TEMOR A LA LÍRICA...
¿Poesía o Lírica ante emoción y mundo, sensibilidad, visión o historia como opuestas a la conciencia poética, ajena a alguna determinada e inmediata función? "La lírica nunca ha sido popular; hay mucho de verdad en aquello de que el poeta escribe para los demás poetas. Me parece que hay dos razones para ello. Una, el carácter áspero, exigente, de la comunicación lírica. No voy a pretender que la relación entre poesía y lector debe establecerse como si el poema fuera algo totalmente cerrado y concluso, y el lector una conciencia tan sólo, una subjetividad pura. Pero sí que la lírica ofrece muy pocas mediaciones, muy escasas aproximaciones. No hay instancias sociales a las cuales acudir; no hay tampoco instancias conceptuales; en rigor, no existe una `poética´ aplicable a la lírica. Son pocos los instrumentos de que el lector dispone para juzgar o para escoger; además, tiene que hacerlo, y es bien sabido que pocas cosas hay que susciten rencor como la necesidad de la elección, de la escogencia personales.

`La segunda razón sería que la lírica es un género crepuscular. No se trata,insisto, de una autonomía integral por medio de la cual sólo en sí misma se hallaran las claves, los signos, los sentidos. No: la lírica también, como la novela o el teatro, nos refiere a un mundo. Sólo que se trata siempre de un mundo caduco. Cuando la lírica transmuta poéticamente las ideas, las costumbres, las creencias, los afanes de una sociedad, de un período (y toda gran lírica lo hace soempre) es porque ese repertorio está expirando. La poesía hace entonces un enorme esfuerzo de inelección, un trabajo de síntesis desmesurado, para decir: todo esto fué...La lírica es elegíaca; en ella las cosas y los seres y los instantes aparecen con una intensidad perfecta. Pero se trata de la perfección de lo concluso; a lo caduco le confiere la lírica una final realidad esplendorosa, pero es su realidadúltima. Los hombres, los pueblos, los amores no comienzan con ella sino que en ella concluyen: es su última transformación, su más exaltada metamorfosis.

`Esto lo saben o lo atisban las gentes y por eso la temen o la odian y, resentidamente, la deforman y adulteran. Tienen buenas razones para ello: no se debe mentarla soga en casa del ahorcado. Por eso la buena poesía vive mal y sobrevive bien"
H. V. G.

domingo, 12 de agosto de 2012

DHYÂNA

Es una hoja...Si toda letra termina en una queja... Se es. Se está. En las palabras hay letras que, también, son cifras; letras que, por su colocación, podrían salir de la palabra y, primero, nombrarse, para luego ir a otra palabra, en la cual deja de ser cifra para hacerse señal. También se intercambian, y ese es su intemporal duelo, como en el más antigüo TETRAGRAMA. Va a otra palabra en cuya línea el decir se ignora y se hace "saber". Entonces dice lo que no puede ser dicho, escrito, ni pronunciado, ni sabido. Es, tambien, como la pluma de las alas de un ángel que pasa de una jerarquía a otra, y cuyo solo sostén es el AMAR: una hoja... Está atenta a su "fin de los tiempos", que es el hallarse en una enunciación de la razón. En las palabras, las letras hacen una sílaba que es  pauta o sentimiento en la partitura de unos labios cerrados ya... Pero la hoja no cae sobre un césped sino en el seno de la plenitud de la Nada. La letra, como inicial de una palabra, puede ser dibujada en el agua; hay, sí, que escoger ese agua de antemano, esto es: la profundidad de una superficie cuya tarea es la desaparición, para su también pleno existir y darse. De Cifra a Señal y de Señal a Signo, esto es de unas manos a un tejido gracias a cuya pureza hable lo silencioso. Una letra es un pétalo, línea, ahora, ella sola para una más vasta línea en la palabra, si antes fueron las sílabas, que son respiraciones en el viento del aire por la luz, dueña de toda da savia. Una Iluminación, entonces, que es un  "don", reservado a los pocos que saben preservarse sobre la superficie siempre intocada de sí mismos. Así, por el sólo existir, o estar y ser de una letra que no entra en el juego de ninguna palabra,  la Nada cumple la misión, o el encargo celeste, que se le ha confiado -ahora y aquí, desde una rama o nube, una mirada o unas manos -al Todo de ser aquello que es como Verdad.