domingo, 30 de septiembre de 2012

A LA POESÍA

A LA POESIA

Aventura por sino
De un duelo en su ventura,
Hablas, y al silenciarte
Dices lo que ese habla amorosa
Oculta y traduce y conduce y consuela.

Leve, en ondulaciones
Que así refleja la nostalgia
A orillas del manantial sagrado,
Del firmamento
Por alas que han pasado
O como en algún blanco sueño calla el soñador...

Vida y muerte se hacen vigilia
De una conciencia que, con la levedad
O el juego, el azar y el haz
De azahares,
Reflejada ahora en los trigos; ondas
De olas, vuelos de alas, matices de algas: almas...

Ya entregadas las armas
De los ancestros,
En cada letra de una palabra antes de ser
Dibujada
Por una mano inmóvil sobre la hoja,
Llamado o senda o seña
Que es página, tras  de caer al reino de los signos.

Queja y nombre,
Almenas de una torre habitada
Por cuanto se ha dejado al abandono,
Por el gesto o el roce de juncos en el viento
De algo como un
Verso, línea de una nube en el
Cielo que aún oye al viento y sigue al iris
De unos párpados
Cerrados. Vuelo en el  llanto, velo
Sobre lo ausente.

Letra, emblema, oración, caligrama o eco.
Hojas, fronda de pétalos, pétalos de rosas,
Aroma sólo del Caballero de la Noche...

Entonces viene la iluminación:
Estás aquí, allí,
Al lado tuyo, dentro de tí, en donde,
Si por nuestro, con el azul de otro latido aguarda.

                                       JAIME GARCÍA MAFFLA



FRAGMENTO MAYA

NADA Y SOLEDAD: ALGUIEN Y ETERNIDAD...

Mi nombre...¿Irse de este mundo es también irse de la vida. e irse de la vida es también irse de sí mismo? ¿Olvidar es nombrar -volver a estar- en otra transparencia? Desde la debilidad, un indígena mira a lo eterno en lo frágil, que sigue viviendo en su evocación, no obstante haber partido, dejado las presencias de este mundo. Él partirá también, por ley celeste mientras la ley humana lo llama a no partir: ¿cuál es la forma de permanecer?, Es  "él", como único en su irse nostálgico. Irá a un No-ser, al cual  cobija con un manto dorado como es el del tiempo:

¿Solo así he de irme?
¿Como las flores que perecieron?
¿Nada quedará de mi nombre?

¡Al menos flores, al menos cantos!

Mi yo como todo cuanto es. La pregunta lleva en sí  la respuesta del irse como un estar en las mismas presencias que antes no estaban: las flores. Y del alma, los cantos entonados desde antes de su nacimiento, pero ahora suyos, por él entonados... ¿Son estas formas de quedarse una perdida lucha contra el olvido, o ante éste una esperanza? Desde la fortaleza de su nombre reconoce el ser que desde antes de nacer estaba ya vencido.Tal vez un doloroso presentir: lo otro y los otros van a transformamse...

El nombre es lo nombrado, y si de lo una vez nombrado sólo queda su nombre, éste equivale a dos figuras de lo etéreo eterno: flores y cantos. No pregunta por algo que permanezca de su "yo", sino de su haber habitado en las presencias, con ese nombre, que no es ya nombar sino creación de un Signo...

sábado, 29 de septiembre de 2012

HOJAS

El  arma  -tradición milenaria que anunciara el fuego- de quien irá a combatir, mitad espada y mitad látigo por la delgadez de la hoja, está aún descansando delante de la llama y el yunque de la armería, que la hace dispuesta, no aún depuesta.
M. L.

Continuidad del día, que condensa el arco iris de la vida toda. Cada episodio cotidiano es  el vuelo de un pájaro siempre desconocido.Castilo almenado, cada presencia cumple su ser más íntegro en el deshacerse de un arco tensado para evitar lo blanco.
M. L.

Serenidad la de las hojas que ha llevado el viento, cuando están quietos nuestros ojos al fijarse en algo inexistente. ¿Y qué de este nosotros para esa `serenidad´ -o cirio encendido entre las blaciones-, que aparece y desaparece?
M. L.

Lograr `estar´ sólo allí, como un abeto en la mitad de un campo de anémonas. Ellas se saben porque él, al estar, deja de ser visible. Acaso sea tangible para el viento: es la conciencia; este sólo "lograr", ya es un completo enunciado del Ser.
M. L.

Si el tiempo fluye, el agua de los manantiales retorna a la piedra de la cual fuera por Algien otorgado su origen. Fluír es retornar, como el tiempo es una forma del agua, una figura que hace el algua del mar en la quilla de los barcos por las olas más altas.
M. L.

viernes, 28 de septiembre de 2012

SOY EL QUE SOY

Algo, tal vez un alga, se había adherido, horas atrás e inexplicablemente a la línea de flotación débil de ese buque, que es la vida misma Tal vez con y por -si provenía de los corales-, o en su  mensaje, el barco había encallado, y en una de las dunas más salientes, que aún no era visible. No era  un arrecife, que hubiera podido anunciarse por su casi eterno estar allí -como sucede a los arrecifes-, mientras las dunas van formándose y de súbito hacen que una nave no bien preparada o dispuesta encalle...Según la destreza de la tripulación, podría sobrevivir a un naufragio, atenta, por ejemplo, a renovar la potencia delos motores, a una serie de virajes del timonel, al subir o bajar de la marea, al venir o al irse de una ola que pudiera abarcar tanto el azar como su escenario súbitos.¿Pasó una gaviota a la siniestra mano?La tripulación, desprevenida ya por la proximidadal litoral y más del puerto, cayó violentamente al piso de cubierta, próximo a  la proa. Tres de los marinos fueron arrastrados al agua por la violenta inclinación o real hundimiento de la quilla. Al ponerse en pié, todos se vieron ante la disyuntiva de bajar al cuarto de máquinas, o subir a la torre de mando para salvar la nave, o, casi a la inversa, volcarse sobre las débiles barandas para prestar auxilio a los náufragos, pues ciertamente el barco era golpeado por un oleaje de mayor fuera a la usual: había que rescatar a esos pares en la labor y en los rituales de la navegación...Siempre es espléndido ir hacia el mar desde el mismo mar, o regresar a él desde sus olas.La buque ya empezaba a darse, en la mente de la tripulación, por perdido, pues no había tiempo para las dos maniobras de salvamento, una la del rescate y la de equilibras la línea de flotación y devolver a su posición el mástil del Vigía. De la nave al agua no se oían los gritos de marinos y náufragos, pero se miraban, los unos a los brazos abiertos en solicitud de auxilio, y los otros a los brazos, también abiertos desde arriba, lanzando redes y flotadores. A todos los alejaba, los arrancaba de las manos que casi  los habían asido, el oleaje...Las voces de unos y otros se confundían con los golpes de las olas contra el casco y contra el mismo mar o con sus rostros, y los gestos -las señales-de alguna  milagrosa salvación desaparecían... Se hacían  incoherentes, invisibles o indescifrables. Se hacía oscuras como se presentían levemente en todos los corazones, el no tan lejano en aquel sitio del sexante, paisaje de las arenas del definitivo fondo del mar. De ese azul y verde mar, que para aquel navío pesquero llamadp: SOY EL QUE SOY, era tan conocido, y aún casi  también ya parte suya...

miércoles, 26 de septiembre de 2012

HOJAS

"Una mente que no se funda -con el dolor o con el amor- es una mente que se quebrará con demasiada facilidad".
A. Watts

"El hombre perfecto utiliza su mente como un espejo; no se aferra a nada, no rechaza nada; sólo recibe, pero no retiene".
Chuang-tse

"El camino de la maduración interior es devenir uno con la fuente de nuestro Ser. Todo está en comprender los signos, escucharlos y seguirlos fielmente".
K. G. Dürckheim

"Nuestro espíritu no puede aprehender su propia forma de existencia, porque no tiene su punto de Arquímedes en lo exterior".
C. G. Joung

"Una vez me dí cuenta de que todos los seres que del mar  venían al mar volvían para renacer en cambiantes formas. Raro se me hizo esto, ya que antes no sabía de ningún fin".
C. von Günderode

"Como si aceptarme con mis circunstancias personales llevara implícito un renunciamiento a algo fabuloso. Es el viejo problema".
A. Pizarnik

"Las sombras del bambú barren los peldaños, pero no levantan polvo".
Anónimo chino

DE LA CULTURA

Se habla, con diversas connotaciones, de vida intelectual, a la cual algunas veces se asocia toda actividad del espíritu humano.  Pero éste llega a ella, o el hombre es llevado hacia su espíritu por él mismo, en un acto de interiorización, que es también interpretación de lo exterior. Conocimiento y afectividad se hacen uno solo: "Cultura -enseña Danilo Cruz Vélez- viene de `colere´ -cultivar, un verbo latino cuyo participio perfecto masculino es `cultus´. `Colere´se refirió, en primer lugar, al cultivo de la tierra (`colere agrum´). La primera forma de la cultura fue, pues, la agricultura. Después se usó el vocablo en sentido metafórico. Es decir, se trasladó a otro dominio -al dominio del hombre mismo. Entonces comenzó a significar el cultivo de lo natural en el hombre, con el fin de desarrollar en él lo específicamente humano, su `humánitas´. En este sentido aparece ya en Cicerón en la expresión `cultura animi´-la cultura del espíritu, la cual fué introducida en el humanismo renacentista por Luis Vives. Del campo subjetivo se extendió después al mundo de los productos humanos -técnica, religión, Estado, arte, ciencia, filosofía...-, por medio de los cuales se fusionaron con el espíritu no sólo lo natural en el hombre, sino también la naturaleza en general".

Pero también el espíritu fué tocado por lo sobrenatural, si al cabo, y según el mismo Cruz Vélez, no cabe para el hombre otra definición que la de `animal trascendente´. Allí la cultura no es una labor sino un estadio de lo interior o espiritual como separado de la naturaleza, campo imdefinible en el cual, por ejemplo, se da el lenguaje. También están, para el "Saber", el misterio y la mente como materia para ser descifrada en su "naturaleza", estadio nuevo en el cual entra el "Sentimiento", del cual se deriva el Sentido y el decir con contenidos a un tiempo afectivos y lógicos, que le permiten saberse en el mundo como distinto de ese mundo, y sin más ocupación en él que el sólo "estar". Y en este estar le vienen la conciencia y la intuición o sensación de pertenecer a un campo más vasto, el del Ser, a cuya esencia sólo puede apuntar por la Razón Poética, ajena a toda finalidad que no sea ella misma como materia última de la `Himanitas´.

sábado, 22 de septiembre de 2012

CERRADO

Abierto...Luego trazó un cerco en torno a sí. Era el de una clausura vuelta a lo infinito en mitad de la espera... Un blanco espacio clausurado al haber sido dejado en el abismo. ¿Por cuál mano? Por la espera que lo es de sí misma entre su no-estar. El aire se hace más ligero, pero también un fardo que no es posible sobrellevar cuando se alzan o se bajan los ojos hacia lo transparente; cuando la transparencia estrá frente a los ojos. Debe, entonces, cerrarlos. Y se abre un interior ya clausurado, inmóvil, que suprime todo espacio para estar, toda estación del tiempo interior para intentar ser al sostenerse desde sí. Cerrado, y no obstante, con su mano acaso inasible, abre en sí mismo surcos para que una germeninación se de o se abra a otra materia...

Cerrado...Luego traza un círculo en torno a todo cuanto lo rodea. Es la vuelta a una clausura que ha dejado afuera lo infinito, en su abismo que ya no se hace espacio. ¿Por cuáles ojos? Por los de lo esperado que lo es al frente de sí mismo: el tiempo, el fluír que se ha empozado, las aguas empozadas a las que acaso llege un hilo cristalino, para intentar, también, sostenerse desde sí. Ahora lo abierto es el silencio que se cierra; ahora el aire es un sendero ya imposible de transitar humanamente... Todo espacio para estar se ha suprimido, toda estación del tiempo es dejada de lado como inmóvil o entre su vértigo. Sóla, ya inasible, la mano, el silencio de los dedos al hacer de utensilios para abrir un único, último, íntimo surco a lo eterno y fugaz, ilímite e instantáneo: abriéndose al cerrarse, cerrándose cuando al abrirse es vuelto sobre sí: ya, al fin, han de ser lo cerrado que se cumple en lo abierto, como el abrirse transmuta en aire lo -el tiempo del espacio en blanco sobre lo blanco- que antes se hallaba fuera de lo cerrado. Es haber  -aquí el silencio de esas manos-, haberse y haber sido cerrado hacia lo abierto...

miércoles, 19 de septiembre de 2012

CANCIONES

Las canciones -entre la lluvia- son también flores de pétalos abiertos; lo eran en las comunidades ancestrales, donde la llama ardía en el invierno que había aumentado los torrentes, anegado caminos, impedido la entradaa las tiendas.

Entonces, ante el fuego, se cantaba en recuerdo de las flores que  durante los días anteriores, de un firmamento despejado, habían abierto sus pétalos. Esos pétalos eran la vida misma, como los pasos al refuguio después de la caza y del rito. Ahora flores y canciones son un voz nostálgica del cielo, que señala el comienzo y el fin, y entre ellos la lucha interminable, la fatiga y el alivio de las todas nuestras voces  a coro frente al fuego.

Los días silenciosos pasan como las nubes, pero en los atardeceres hay otra entonación, la de las aves que se acogen a ofrecimiento puro, desprevenido, de una rama en la fronda. Si ha llovído, gotea, como si se ha cantado las piedras repiten las caricias de voces que se oyen a sí mismas en la conmpíñía y en la consolación: canciones

"Voy por mi camino
que es camino de todos;
entonces no soy yo
quien va por él
sino todos los que buscamos
un idéndico lugar para mirarnos
en el silencio de la noche,
frente al fuego,
 y el último grito de los pájaros,
que va con nuestro esfuerzo
y con nuestro descanso en las canciones..."

Descanso y canción; pero también trabajos y quejas en formas de otras distindas y opacas canciones más lejanas, solitarias, entonadas por una sóla voz en mitad de las eras...

DESDE KUNERT

"No se es consciente de que en realidad ya se cuelga en el aire..." Pero es un estar acodado en la ausencia de un Norte y en la espera de algún hallazgo o búsqueda, cuando el propio interior, con sus seguridades, ha desaparecido, ha sido llevado, destruído por "manos inesperadas". El Yo deja de serlo, y aún de hallarse en sí para ser dueño de una mirada, de un sólo mirar como acto de afirmación y no de contemplación.

 Antes había un abrigo, un suelo firme, y ahora es el abismo, lo irreconocible para desde su suelo trazar senderos en lo desconocido y hacia lo absolutamente "0tro". ¿Qué, cúal verdad había en esos abrigo, segurudad y suelo firmes desde los cuales de inva a MIRAR HACIA AFUERA? Tal afuera estaba dentro nuestro sin saberlo, y ahora no es el espacio sino un transcurrir hacia lo deshabitado, que es también lo indiferente. Sólo el propio corazón proporcionaría un calor de acogida, una tensión irracionable por todo asidero, y no obstante plena de razones de lo etéreo, caso mensajes de unos emisarios a los cuales tampoco se alcanza a oír o se está imposiblitado para prestarlar a sus señales atención.

Y viene a ser un "residir en sí" cuando la casa provista de objetos afectivos, claramente dispuestos, reconocibles en su función y sitio, se ve , se súbito, vacía, aire sólo entre el aire de un aire que se hace más imperceptible que inasible. Las propias manos, entonces, se viuelven inútiles, tal vez se inmovilicen, y a la mirada se le ha sustraído el paisaje. Pero se sigue siendo contemplado desde la indiferencia de los transeúntes. El Yo tendrá que reconstruírse con fragmentos de despojos...: crearse y crear letra y vida. Una atención prodría llegar, en el salto desde lo inmanente a lo trascendente, desde lo sensorial hasta lo intangible, como fuerza también irracional para seguir o solamente estar y habitarse un un desvalimiento que se ignora asistido. Sólo que no es irracional, sino hecha de otras razones aún desconocidas, y el mirar es buscarse, es la zozobra de ir tras de sí para habitar una creencia cuyo signo inevitablemente se ha de pasar de lo analógico a lo sagrado, más profundamente, aunque en un rostro, indeterminado todavía...

jueves, 13 de septiembre de 2012

GÜNTER KUNERT: MIRAR HACIA AFUERA

"¿Quién no mira gustoso por la ventana a los paseantes de ambos sexos que durante la época de verano exhiben carnes extrañamente móviles, y más tarde, al llegar los fríos, llevan enigmáticos abrigos, bajo los que se supone, casi siempre erróneamente, una vida fogosa y cálida?

`Uno se reclina cómodamente sobre autos, sobre caballos - que todavía hay-, sobre policías y tanques -que todavía hay también-, sobre carros recolectores de basuras, elefantes (muy raros), y asesinos, casi siempre muy difíciles de identificar. Con los codos cómodamente acodados sobre el poyo de la ventana, no se es consciente de la calamidad que ocurre a nuestras espaldas, pues ya manos inesperadas han destruído la escalera, la estufa, la chimenea, la tina, la casa entera, de manera que uno, inclinado todavía sobre un transeúnte, está de repente sin nada tras de sí, sin un techo firme y sin piso bajo los pies. No se es consciente de que en realidad ya se cuelga en el aire y sólo para los de afuera que transitan por la calle se permanece invariable, mirando desde su casa por la ventana. Todo el peligro que esto representa no lo lo imagina ninguno de los que pasa".
                                                                                                         G.  K.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

DE CLEMENCE BRENTANO

UN POEMA

¿Debería, pues, mi vida
trizarse y disiparse
para estar ante tí,
mi Dios, con una imagen?

¿Deberé odiar a mis amigos,
torturar a aquellos que más quiero
para encontrar el rayo
de tu luz, sin la cual
pasar no puedo?

¿Deberé golpear
cuando amoroso quiera acariciar,
martirizar,
para que la luz que llevo en mí
se junte con la tuya?

Y cada día
lleno de oscuridad, te llamo.
Mas un día que así empieza
No lo alabaría yo.

                                  C. B.

martes, 11 de septiembre de 2012

UN AQUÍ

Una mirada. Unos brazos...Seguir unos hábitos ¿Dónde el dónde, así fuera la casa de Mala Strana para F. K.? Un "aquí" propio, sería desde siempre, para su habitante, el centro del mundo. De él se parte y a él se retorna para volver al centro del priopio ser: es la "casa"; pero también un punto más amplio de la geografía, las regiones,  que se comparten con seres afines, gracis a rituales afines. Hellas -que es cita-,  para los griegos, unía a todos los pueblos; para los judíos fué y es "El Templo", de Jerusalén; para los chinos el "Palacio del Emperador del Cielo". Y si no un lugar, un objeto, como el Irminsul de Carlo Magno. Para los etruscos, un Pilar; para el egipcio y el azteca Las Pirámides; casi para los humanos todos Roma o La Meca. Para la Persona sus Palabras.

Otro àquí´ y el más íntimo, es el corazón... Pero dejando a O. F. B., a quien hemos recordado, para el poeta es su "Poema". Sin embargo, éste tiene su eje, como en Delfos, en el aliento indescifrable de su propio ser, que hace siempre las veces de una Señal. ésta es la casa en que habitamos, como lo indicó H. Broch:

En el centro de toda lejanía
se levanta esta casa,
por eso, quiérela.

¿Cómo se está cuando se está en el `propio´ interior aún sin saberse, sin que nadie lo sepa? Los Libros Sagrados son un  ÀQUÍ´. ¿Y el habitante, el que pone su planta en ese àquí´, dónde se halla? El Silencio es una habitación amoblada o desierta, así como en los bosques los árboles miran al caminante. Entonces él se siente dentro y se sabe al abrigo de ellos.

sábado, 8 de septiembre de 2012

REGRESAR

REGRESAR

No consignado
Por ninguna Escritura:
Regresar...
El sendero es de regreso
Y nuestros pies tocan las mismas huellas
Un día dejadas, cuando todo era ir...

Ahora se ha cumplido aquello
Dentro nuestro aguardado
Y en la fracción
 Del mundo  o de la Vida
Que nos era mostrada
Por una mano amada para ir y seguir,
Cuando ignorábamos que al final del sendero
Se alzaban ya las mismas almenas
Del castillo interior de nuestro origen.

Y  las señas decían
Que el final era sólo un retorno,
Ya despojados de los atavíos
Inocuos del viajero
Que, al cabo, entre anuncios
Aún certezas, aún posesiones,
Y bajo las señales de otros cielos
Ya tras los cumplimientos, no fueron necesarios...

Nadie podría saberlo:
Señas negadas por las marcas
En cortezas de árboles que semejaban
Ser vistas, o imaginadas, aún anunciadas
El día de la partida hacia lo ilímite.
Era -es-,
El lienzo y el dibujo
Blanco e indescifrabe de, al haber partido
Ya sólo al ir, llevar los Signos de estar de regreso.
                                               Jaime García Maffla


RAMUZ: LO ELEMENTAL

Se ha hablado de lo sobrenatural de una crisais, así como de una manifestación de lo elemental, donde, a su vez, se guarda el secreto de la vida. Así, con J. Starobisqui: "¿A caso nuestra salvación (nuestra salvación posible) ha de buscarse en lo `primitivo´ y lo elemental, al parecer tan ajenos de nosotros, tal olvidados, tan desintegrados de nosotros? ¿Acaso podemos regresar al nivel en que están seguramente nuestros orígenes, pero que nuestros fines, si damos crédito al movimiento de la historia, no parecen estar consignados? ¿Acaso la salud ha de ser perseguida por vía regresiva, en la dirección de nuestros comienzos, entre el primer fuego y el primer campo de trigo? Y sucede que un tal retorno nos sea vedado, si nuestro alejamiento es irreversible, ¿ acaso tendremos que desespèrar de toda salvación, de todo porvenir para el hombre? ...Conozco lectores de Ramuz que hablan de lo elemental como de un paraíso perdido".
                                                                JEAN STAROBINSKI

P. D. Charles Ferdinan Ramuz y su DIARIO

miércoles, 5 de septiembre de 2012

F. G. JÜNGER: LA SIERPE

SEMINARIO MONTE LU, sábado 8 de septiembre:

 "La Sierpe": dentro y frente nuestro; con nosotros, y deante de nuestro ser, como "otro ", que es el mismo ser nuestro: instinto y conciencia. Los seguimos; nos guían... Se la cotejó con "la Sombra" de Silvia Plath, con los "Pilares de la Sabiduría", de C. G. Joung y con lo ancestral Sagrado y aún ritual de todo actuar: conciencia que brota de lo incnosciente, pero cuya esencia se guarda  en lo intransferible individual: "los cuartos de la casa", en contejo con el "Castillo Interior" de Teresa de ávila, en cuanto disposición que la venida de un "algo".

LA SIERPE

Tu sierpe está contigo,
la callada, la muda,
que conoce todos los cuartos de la casa;
tu sierpe está contigo.

Retorne lo que quiera;
quien rondando te aguarda,
tu invulnerable veladora, vela;
ti sierpe está contigo.
Dale que beba.

No olvides la escudilla;
llena la taza de leche y de vino,
y déjala que beba.
Tu sierpe está contigo.

                    FRIEDRICH GEORG JÜNGER

Poéma íntimo, que al unir Sentido y Significado, define, así mismo, al "Tú" que lo protagoniza, pero quien pasa de sujeto a objeto. La existencia de la Sierpe obliga a un "Cuidar" de ella, como fuente de alguna posible "verdad" que engloba el existir, la vida toda, hacia la cual cualquier  poema apunta,  al sólo contacto de sus veladas -involuntarias- referencias al Mito, y al contenido inmediato de las ondulaciones del lenguaje en cuanto objeto que no se da a conocer en su esencia.. Teoría Litieraria de Oldrich Belik y pensmiento ontológico de Danilo Cruz Vélez.

VISITA AL MONTE LU

- Una línea pura de levedad y niebla:  sensación de ser otro, luego del sentimiento del ser el saberse  y el reuerdo de sí ; sensación de haber sido dejado por aquello que se era, y en consecuencia, sólo espacio,  en torno al propio darse en la existencia en cuanto Dimensión y percepción de ese sí-mismo.

- Indeterminación: abandono de "estar" en el `yo´ reconocible, que acaso pueda rescatarse en un salto cualitativo a otra forma  de su naturaleza  y desde el despojamiento de la intimidad.

- Senda que se ha alejado de su propio dibujo, para la peregrinación del propio espíritu hacia su círculo de identidad -mirada al mirar- , y en ese alejamiento, pérdida del `Continuum´de los actos sobre la superficie del vivir desde la propia esencia.

- Extrañamiento de la materia que fuera modelada para hacerse protagonista de un Destino. En el firmamento de las noches toda constelación deja de ser reconocible. Hojas que cubren el sendero y  ramas desnudas en las cuales fluyó una savia...Acaso un fruto que así -allí-  dejó de abrirse.

- Como un campo de trigo, un pétalo que da contornos a la luz; todo en el centro de un círculo visible, ubicuo, cuya circunferencia carece de límites y aún de lugar en lo cuantificable de toda materia... Un risco, un hilo de agua...

- Día como contrario y paradoja de sus propias horas, aquellas vendrán ha hacer de él un fragmento del tiempo, al fin en l intemporal, en lo inasible y en lo indecible. Día, entonces,  como lo atemporal sólo en unos ojos vueltos hacia el vacío. Es lo Poético.

lunes, 3 de septiembre de 2012

ANGST

Es un estado en el cual entra mi  ser al hallarse en una situación dentro y ante el mundo, pero a la vez en aparente ausencia de causalidad, como materia de mi naturaleza. En ella no me reconozco, o mi yo ha  roto los lazos que lo unen a "su" realidad, por velver sus ojos hacia "otra" realidad, situación y condicón creadas  por la imagen que me he hecho de mi propio ser. Y a esa imagen debería responder un Sentido para trazar un cerco a mi sentimiento y a mi concepción de la vida, en los cuales entra mi comunicación con "lo otro" y los otros, en escenarios o episodios, desde los cuales esa intimidad mía quisiera desplegarse en plenitud.

 Pero es flor de la separación: no se la explica -pues la comprenderíamos- sino toma posesión de nuestra mente y de nuestra sensibilidad. Y desde ésta se hace la recepción a la vida con su llamado al "fuera" de nuestra interioridad, con el rompimiento  del  `continuum´ de nuestros actos dento de un horizonte de motivos y signos, de impulsos, de estados conscientes y  significaciones: identidad con cuanto creemos único de nuestro propio yo. Vienen, en la separación, los ideales paradigmas de una unión, desde el `lenguaje configurado´, que pueden ventir de alguna página escrita por alguien en distintos tiempo y lugar, o desde la lucidez de un "monólogo interior" o de un autodiálogo para la comprensión y la aceptación, aún para la exégesis del Destino en lo inmediato e inevitable de una acción a la cual -aún cumpliéndola- se permanece ajenos. Vendría entonces un trascender agónico hacia nuestra intimidad desprotegida, pues ha dejado de lado todo norte o toda orientación dentro en un mondo desde cuya manera de darse no se ve a sí misma. Se ha perdido, pero demanda una urdimbre de proximidades protectoras.

Todo va a los movimientos de la interioridad en un afuera, y la intervención de ese afuera en nuestra interiordad, para interrumpir su curso, que en apariencia -en engaño de sí- sólo podría darse en el resguardo del "adentro" con su versión del mundo o del suceso exacto siempre de vivir en un espacio abierto, expuesto, y para el cual se es un desconocido. Se apelaría entonces a la visión de sí en el tablado de las propias emociones,  separadas por su esencia de ese mundo en torno ajeno y extraño.

domingo, 2 de septiembre de 2012

LOGICA DE HEGEL

"Hegel mismo tiene la sensación de que su pensamiento es extraño al sentido común...: La proposición que dice que una cosa es  causa de otra cosa, expresa sólo una trivialidad que no dice nada, que es tautología.... El verdadro problema es, en cambio, con qué derecho elijo yo una cosa dentro de esta concatenación infinita de causas y efectos, para designarla como causa, en un sentido preferencial, frente a las otras. Para mostrar que la cosa designada como causa es más real que el efecto, necesité revelar las condiciones de su existencia, esto es, sus causas. Pero este ensayo lleva a lo infinito necesariamente, es decir, al círculo entero de causas y efectos. Así, empero, cada cosa se hace necesaria (causa) y también causal (efecto). Necesaria, pues en esta totalidad de la condicionalidad están presentes siempre todas las condiciones: causal, porque en una totalidad de las cosas individuales no puedo nunca conocer la concatenación entera. En efecto, si falta sólo un miembro en esta conexión, se destruye el todo como `solo´casual".
                                                            EUGENE J. FLEISCHMAN

REFLEJO

Los ojos
Que se miran
En la luna del espejo
son cristal y sin mirada
Al darse en su reflejo
Pero ojos que son vistos
Desde el azogue del cristal mirado...
                                           J. G. M.

DOLOR DEL MUNDO

El mundo no es "este" mundo, sin un hondo dolerse de sí mismo, que hace de manantial en el desierto, pero un manantial subterráneo y más antigüo en su identidad con el abismo: del firmamento, del corazón, o aún la selva intocada del saberse y del Ser ... Ante él han, sí y fatalmente, de abrirse, sin tocarse, pero al unísono todos los cielos que habitan el Cielo:

DOLOR DEL MUNDO

Yo, el ardoroso viento del desierto,
me endurecí, ya frío, y tomé forma.

¿Dónde está el sol que derretirme pueda?
¿O el rayo, dónde, que destrozarme pueda?

Ahora miro, cabeza de una petrea esfige,
Alzada airadamente hacia todos los cielos.
                                    ELSE LASKER- SCHÜLER

El viento del desierto, que hace figuras cambiantes en la arena, se transmuta por sí, par sí, desde sí o consigo, y de súbito, de modelable y efímero en cuanto a su figura en pétreo perfil atemporal, y toma rostro. Es la forma que se hace, por gracia de la herida,  otra materia desde su misma materia, al enfriarse en el rayo de sol de la conciencia: el "Yo". Nada del reino de la naturaleza puede alcanzar y deshacer, después de darse en la trasfiguración, a esta nueva "forma", que ahora mira: no es la arena la que se hace pétrea: es el viento...