lunes, 28 de enero de 2013

NIEBLA

NIEBLA

El tiempo habla
Dentro ya
Del historial de nuestra alma
Y se habla pues acaso nos ha oído...

Fugaz si eterno
Efímero en el cielo aún nos habla...
Pregunta
De cuando en vez por sí
A su materia oscura
Tras la ronda baldía por las vidas
Que en otra lengua fueran
Sólo sus  horas vueltas lluvia: párpados...

Una enredadera
De tonos entre verde y violeta
Ámbar o azul aún el gris o ese blanco
De la niebla
Mano que ha dibujado las líneas de otras manos
Y deshace las nuestras con la saeta e iris de su arco...

                                                              J. G. M.

jueves, 24 de enero de 2013

EN EL PUERTO

Cuando se sueltan las amarras
cuando retiran la pasarela
revuelan manos y gaviotas
a bordo
revuelan manos y gaviotas
en el muelle
y el aire es removido
de manos y gaviotas
y en la popa
se mueve el agua espumeante
y en los rostros
que están a bordo y en el muelle
una vez más se muestra aquella extraña cosa
ajena
del todo ajena al aire como el agua.

                                       RAINER BRAMBACH

domingo, 20 de enero de 2013

EL PÉTALO Y LAS PLUMAS

Alza, de su jardín,  junto al ventanal y en la  cenefa , el pequeño  (casi recién abierto al aire y la vida) cuerpo de un pájaro que agoniza. Lo tiene entre sus manos, mira sus ojos que apenas  parpadean; lo estrecha hasta que, en efecto, muere. Durante largo tiempo lo abriga. ¿Una hora...? Es al final de la tarde. Protege el delicado plumaje amarillo de la desolación del asfalto y la noche. Al amanecer, el cuerpecillo se ha hecho más pequeño  y seco. Lo alza y le quita algunas plumas después de besarlo.... Quiere guardarlas en LA BIBLIA, y ésta se abre en las páginas entre las cuales había dejado antes un rojo pétalo de rosa ¿Acaso lo esperaba? Pero ahora tiene que regresarlo a la naturaleza; piensa en la fronda, en el oscuro interior de las ramas de los árboles y se dice: no,- "lo dejaré en medio de la hierba alta  que ondula con el silencio del día..." Así lo hace; lo lanza en algo que no es ya ni un vuelo, ni el vuelo, ni su vuelo... No  mira, entre las nubes y la  niebla, cómo ni cuándo cae. Guarda, sí y por todo, el haberlo lanzado hacia los débiles y fugaces trozos de azul del firmamento.
                                                                      Jaime García Maffla

lunes, 14 de enero de 2013

EL QUE ENTIENDE ESTÁ PERDIDO (Seminario Monte Lu)

 A los intrumentos de labranza de la razón  no les es dado horadar la materia lo indecible e intangible (extencia y gravitación de lo invisible), como sí a los de la intuición, e intuír es ver. Al estar delante de un objeto mental o físico, situado en el mismo nivel de nuestra persona como presencia en el mundo, tal objeto determina y limita la mente. ésta puede acceder a sus cualidades e identificarse con ellas, al menos segur las sendas en la organización esterior del mundo.

Si se da el salto de lo objetivo, que nos llega de la cultura, de los hilos de un "Intelege" por la tradición de los saberes acumulados, a lo que proviene de lo inmaterial y desde esa región se muestra como la actuación de lo ausente. La no- comprension de "algo otro, pero en figura aparentemente reconocible, se transmuta en vibrasión al unísono de nuetra esencia con la cuya. Al etender "algo", se es una presencia al lado suyo; al no darse el siempre rudimentario "entender", hace que nos volvamos a nosotros mismos y cambiemos nuestra anécdota humana de una PRESENCIA más pasa  hacerse  un SIGNO.  Esto es, que en el acto e insuceso de entender, en  esa comprensión -que nos abaja o nos ata- nos identificamos con el objeto o la idea, el pensamiento que en forma de discurso -contracia al vacío- está delante nuestro en la condición de "superficie". Cuando se entiende y puede explicar un objeto- sea exterior o interior-, su forma y enunciado, permanecemos fuera de él y de nosotros, mientras que si no llegamos al "no-entender", es porque delante nuestro se alza una instancia de la emoción indeterminada, envuelta en el halo de la ausencia, de lo indescifrable o de lo inhapersible: SON LA EXPERIENCOIA Y LA RAZÓN POÉTICAS.

 Del "entender", que es un grado del Ser y de nuestro ser, damos el salto a una Dimension de lo es ES.  Las esencias y ausencias, al contrario de las presencias o de las sustancias, SE HACEN de por sí y desde sí dentro de nosotros como sólo aliento de vida, ajenas al reino de la razón, la lógica o la interpretación por instantancias anteriores a ella, como es el caso de los conocimiento: entran en lo absoluto y en lo trascendente, que dan fugura a "lo más íntimo de nuestra intimidad", ganándonos para el  irreductible círculo del Ser, desde el cual se abre una emoción única en la intensidad o `durée´ de nuestro existir  intranferible... En la inentiligibilidad entramos en relación con aquello que define al hombre: el PREGUNTAR como estación que no busca respuesta, y más intensamente, lo sitúa, dentro de la plenitúd del "vacío colmado",  en la pregunta por "el propio preguntar". OFICIO DEL POEMA en nuestro espíritu, gracias al cincel del sentmiento.