jueves, 31 de enero de 2013

¿SON LO IRREAL REAL E IRREAL LO REAL?

Al  SEMINARIO MONTE LU, llega, desde el Signo de sesiones anteriores, la pregunta arriba transcrita, para materia de las  del viernes 1. de febrero (4-6., p. m.) y del sábado 2. (10-12., m). Por ella, y en vaga primera ilación, lo real se transformaría, como forma y materia, en irreal, en tanto que lo irreal, en cuanto  es indecible,  adquiriría jerarquía de su contrario dentro del círculo  en cuanto, en apariencia,  real... ¿Qué hay en cuanto Es, y qué se da en lo que está ahí; sea por sobre nuestro, dentro, fuera nuestro, en el presegio o en la evocación? ¿En la invocación y en lo intransferible de todo cumplimiento? Se ES y se ESTÁ.

 ¿Y cómo, entonces, para el salto a otra Dimensión, transmutar el término "realidad" en "verdad" Y "verdad" en "realidad", en cuanto categorías afectivas íntimas? Para la Razón poética, la conciencia de sí y del entorno, no se debe al conocimiento lógico, sino a la intución irracional. Lo esencial de nuestro ser parece escapársenos de las manos al contacto del mundo, como las líneas, las señales, de ese mundo se borran delante de la gravitación en nuestra conciencia y dominio afectivos, de "eso esencial" que ya se prefigura desde que es sólo búsqueda, o, si sequiere, impulso hacia la trascendencia... Todo acto es un estado. Razonar es seguir tras unas huellas: lo subjetivo y lo objetivo...

 Se vive, inicialmente, en dos reinos: el de la interioridad y del yo, y en el de la nacesidad y reclamo por parte del mundo exterior. Si lo hacemos en los círculos del primero, será en desmedro de los del segundo, y si en los del segundo, en un empaliderse o debilitarse del primero. ¿Se faltaría al uno por el otro, o a ese otro desde el uno? Con don A. Machado:

                                            El ojo que ves, no es
                                            ojo porque tú lo miras,
                                           es ojo porque te ve.

Ser "aquello que somos" trae consigo, más que un poseer, un despojarse, así como un separarse de lo circunstancial inmediato para volverse a lo esencial indeterminado. Hacia éste señalan la lengua poética (tensada por el sentimiento) y el lenguaje del poema, venido de la armonía ideal que propone la música. Para Roberto Juarroz:

                                         Primero,
                                         pintar retratos sin modelo.
                                         Después,
                                         pintar autorretratos sin modelo.
                                        Quizá se pueda entonces
                                        pintar la nada con modelo.

Se  llega a la posesión de algo, sólo al entregarlo a sí mismo, como a su despojamiento al querelo guardar dentro de nuestro ser, o como nuestro.
¿Qué fué depositado en "esto o aquello" que alguna vez -tras no haber sido- fué, fuera acaso o llegemos a serlo...?

lunes, 28 de enero de 2013

NIEBLA

NIEBLA

El tiempo habla
Dentro ya
Del historial de nuestra alma
Y se habla pues acaso nos ha oído...

Fugaz si eterno
Efímero en el cielo aún nos habla...
Pregunta
De cuando en vez por sí
A su materia oscura
Tras la ronda baldía por las vidas
Que en otra lengua fueran
Sólo sus  horas vueltas lluvia: párpados...

Una enredadera
De tonos entre verde y violeta
Ámbar o azul aún el gris o ese blanco
De la niebla
Mano que ha dibujado las líneas de otras manos
Y deshace las nuestras con la saeta e iris de su arco...

                                                              J. G. M.

jueves, 24 de enero de 2013

EN EL PUERTO

Cuando se sueltan las amarras
cuando retiran la pasarela
revuelan manos y gaviotas
a bordo
revuelan manos y gaviotas
en el muelle
y el aire es removido
de manos y gaviotas
y en la popa
se mueve el agua espumeante
y en los rostros
que están a bordo y en el muelle
una vez más se muestra aquella extraña cosa
ajena
del todo ajena al aire como el agua.

                                       RAINER BRAMBACH

domingo, 20 de enero de 2013

EL PÉTALO Y LAS PLUMAS

Alza, de su jardín,  junto al ventanal y en la  cenefa , el pequeño  (casi recién abierto al aire y la vida) cuerpo de un pájaro que agoniza. Lo tiene entre sus manos, mira sus ojos que apenas  parpadean; lo estrecha hasta que, en efecto, muere. Durante largo tiempo lo abriga. ¿Una hora...? Es al final de la tarde. Protege el delicado plumaje amarillo de la desolación del asfalto y la noche. Al amanecer, el cuerpecillo se ha hecho más pequeño  y seco. Lo alza y le quita algunas plumas después de besarlo.... Quiere guardarlas en LA BIBLIA, y ésta se abre en las páginas entre las cuales había dejado antes un rojo pétalo de rosa ¿Acaso lo esperaba? Pero ahora tiene que regresarlo a la naturaleza; piensa en la fronda, en el oscuro interior de las ramas de los árboles y se dice: no,- "lo dejaré en medio de la hierba alta  que ondula con el silencio del día..." Así lo hace; lo lanza en algo que no es ya ni un vuelo, ni el vuelo, ni su vuelo... No  mira, entre las nubes y la  niebla, cómo ni cuándo cae. Guarda, sí y por todo, el haberlo lanzado hacia los débiles y fugaces trozos de azul del firmamento.
                                                                      Jaime García Maffla

miércoles, 16 de enero de 2013

LA POESÍA ACTÚA POR AUSENCIA -Seminario M. L., días 18 y 19 de Enero.

Si la lengua poética se define y describe por su capacidad de evocación, es porque al darse, en nuestro sentir aparecen las líneas de "algo" que, aún con nosotros, no lo reconocemos -a la manera de las voces interiores, o en el giro célebre: "las voces de los ecos"- pero que en lo esencial será lo único y solo que nos hace...Dese ese su no-existir tangible, el sentimiento descubre que nuestro ser se ha separado de sí, y es entonces cuando las palabras del poema lo llaman a un "ir hacia sí", aunque durante horas no encuentre a nadie... Es un retorno hacia la propia consciencia, desde la herida de un extrañamiento dentro del cual las presencias interiores (afectivas, psíquicas o espirituales) ausentes devienen señales del rumbo olvidado.

 En la historia humana, el Canto y la Invocación, la visión o incuición dese la urdimbre de los sentimientos y de la emoción, se rehacen para una instancia de armonía ideal, y decirnos desde ellos, o  que en su intimidad nos digan, aún nos abran a aquello que en profundida y trascendencia somos, algo que no se da en la inmediatez de lo exterior, al alcance de nuestro tacto ni de nuestra mirada objetiva. Sólo en el don de evocar vislumbramos nuestra alma. Toda lírica es letánica, como todo cuanto es poético se rige por una indecible e imprecisable nostalgia.

Entonces nuestra anécdota vital es reclamada por ese algo "otro", cuando se es consciente de que ello la dibuja y sitúa, la fija y explica. Se compone y lee un poema siempre tendiendo hacia lo que no está y cuya existencia es dada por la dimensión de lo afectivo y desde cuanto sin estar  gravita sobre nosotros dentro del episodio inmediato de la vida. Entonces se transmuta en  necesario, para el encuentro de  aquello que desde sí y nuestro ser así nos hace esencialmente, nos entrega y señala su Norte, su horizonte como útimo y solo o atemporal:

Wind um Schultern.
Im Auge Meer und Gestirn.
Ein Dasein, fern,
Ohne
Frage und Tod.

O:

Viento en torno a los hombros.
Estrella y mar en la mirada.
Una existencia, lejos.
sin
pregunta ni muerte
R. Schwachhofer

En torno a nuestros hombros está  nuestro propio aliento, aire que respiramos y nos indica otra Dimensión que no está determinada, y la cual, en esa indeterminación señala los contornos a nuestro sentimiento, las que dirigen nuestros pasos y actos, sin ser del mundo, aunque por un distinto Sino,  el deber estar en medio de ese mundo y su herida: un cielo que contempla los senderos tanto como al peregrino...

lunes, 14 de enero de 2013

EL QUE ENTIENDE ESTÁ PERDIDO (Seminario Monte Lu)

 A los intrumentos de labranza de la razón  no les es dado horadar la materia lo indecible e intangible (extencia y gravitación de lo invisible), como sí a los de la intuición, e intuír es ver. Al estar delante de un objeto mental o físico, situado en el mismo nivel de nuestra persona como presencia en el mundo, tal objeto determina y limita la mente. ésta puede acceder a sus cualidades e identificarse con ellas, al menos segur las sendas en la organización esterior del mundo.

Si se da el salto de lo objetivo, que nos llega de la cultura, de los hilos de un "Intelege" por la tradición de los saberes acumulados, a lo que proviene de lo inmaterial y desde esa región se muestra como la actuación de lo ausente. La no- comprension de "algo otro, pero en figura aparentemente reconocible, se transmuta en vibrasión al unísono de nuetra esencia con la cuya. Al etender "algo", se es una presencia al lado suyo; al no darse el siempre rudimentario "entender", hace que nos volvamos a nosotros mismos y cambiemos nuestra anécdota humana de una PRESENCIA más pasa  hacerse  un SIGNO.  Esto es, que en el acto e insuceso de entender, en  esa comprensión -que nos abaja o nos ata- nos identificamos con el objeto o la idea, el pensamiento que en forma de discurso -contracia al vacío- está delante nuestro en la condición de "superficie". Cuando se entiende y puede explicar un objeto- sea exterior o interior-, su forma y enunciado, permanecemos fuera de él y de nosotros, mientras que si no llegamos al "no-entender", es porque delante nuestro se alza una instancia de la emoción indeterminada, envuelta en el halo de la ausencia, de lo indescifrable o de lo inhapersible: SON LA EXPERIENCOIA Y LA RAZÓN POÉTICAS.

 Del "entender", que es un grado del Ser y de nuestro ser, damos el salto a una Dimension de lo es ES.  Las esencias y ausencias, al contrario de las presencias o de las sustancias, SE HACEN de por sí y desde sí dentro de nosotros como sólo aliento de vida, ajenas al reino de la razón, la lógica o la interpretación por instantancias anteriores a ella, como es el caso de los conocimiento: entran en lo absoluto y en lo trascendente, que dan fugura a "lo más íntimo de nuestra intimidad", ganándonos para el  irreductible círculo del Ser, desde el cual se abre una emoción única en la intensidad o `durée´ de nuestro existir  intranferible... En la inentiligibilidad entramos en relación con aquello que define al hombre: el PREGUNTAR como estación que no busca respuesta, y más intensamente, lo sitúa, dentro de la plenitúd del "vacío colmado",  en la pregunta por "el propio preguntar". OFICIO DEL POEMA en nuestro espíritu, gracias al cincel del sentmiento.

jueves, 3 de enero de 2013

ARS LEGENDI: SEMINARIO MONTE LU 2013

OFICIO ad hoc: El SEMINARIO MONTE LU  intenta en sus sesiones hacer lectura de los Signos: experiencia y Razón poéticas. La primera nos devuelve a un ser Uno, y la segunda hace nuestra exégesis. desde la ascesis de incursiones en  lo indecible ... Es búsqueda: ¿de qué? de "Aquello" que, a su vez, nos busca. Se lo hace desde el puente levadizo de las palabras, cuyas letras -equivalentes a  ideogramas- nos sitúan, dejan o revelan como fragmentos del Ser en el horizonte del vacío: materia suya al fin son el no-sabernos, la emoción, zozobra, pensamiento y visión.

Es, al cabo, un alcázar... Desde la emoción, atemporal, el poema, al par que nos acoge al leerlo, nos lee.. Y el contacto con ese poema se hace, en inicio, diálogo con la tradición toda de la poesía, y por lo tanto de la depuración ascética del sentimiento, desde la zozobra hasta el crear -como instancia y dimensiones independientes de cualquiera otra en lo humano-,  y siempre senda inédita de unión con las figuras, consolación,  presencias y esencias, o seres y ausencias del mundo temporalmente en torno a nuestras vidas, en su escena de duelo y gozo, de angustia o trascendencia vacua y plenitud...

Siente el pensamiento
Piensa el sentimiento. M. de U.

 ARS LEGENDI, conversación en voz baja con, por y desde nuestra -se indicó ya- intimidad, nunca tocada e indecible y etérea, que es, ya dentro nuestro, una "potencia" en "acto", para usar términos del lenguaje de la Trascendencia. Naturaleza y Espíritu: Nieblas que se transfiguran entre las  gotas de rocío de los amaneceres en Moradas a las cuales nadie -sino nosotros y "lo otro"- ha de asistir... Y nos asisten en la búsqueda de una letra que desde lo inconsciente sabe de cuales palabras son comienzo y fin.

Así, riscos y brumas entre escasa hierba. Nácar, trigo o lapizlázuli. Se lo señala o cumple al estar, no al hablar; se lo indica o cree al ser y no al decir. Las cuentas del monje, las palmas del cante o el canto de la fuente y del muecín. La monodia, la polifonía, el acorde o el llanto, la letanía y la queja que, de súbito, desde lo eterno, cobran un rostro efñimero que se hará, en el sistema de las desapariciones, de nuevo eterno..

Peregrinación a LU... En 2013 reiniciará nuestra ascnsión hacia su entraña y firmamento el viernes 11 de enero (4 a 6 p. m.) y el sábado 12 (10 a 12 m), volviendo al tacto del  bordón del peregrino, si desde el "Hoy es siempre todavía",  llama hacia los enigmas por  una y para nuestra luz.

Y el verso un puente levadizo, como la línea de una prosa en tensión musical y emotiva. Las palabras que alcanzan una forma expresiva, al fin, nos crean también  o nos demandan hacernos un fragmento de su ser, fuera de todo pensamiento, doctrina o saber, legado, teoría o idea. Así se abre el vivir solo, en su cerco cerrado, al cual nada sino la lengua poética puede alcanzar por asalto, cálculo, iluminación y azar. La visión está dibujada en las almenas del silencio que abraza a la voz cuando se hace una con el ritmo del aliento y del "ser " que se cumple en el instante en que se nombra. Un tapiz de ecos y de sombras cubre el habla que entre sus manos lleva a aquello que las lleva, en andas por el iris de los ojos que contemplan, sólo cuando saben que no son contemplados... 

Atrás la sucesión de todas las estaciones de la vida por vivir; delante las estaciones todas de la vida vivida, la que nos ha vivido ya desde antes de todo nacimiento:

La luz de la lámpara
Va, fatalmente,
Tomando
Sobre la mesa el lugar de la del cielo

También se hace lectura de No-ser tanto como del No-saber que nos dibujan en el tapiz de los afectos.Pasan las hojas de las horas por sobre los trazos antes de ser dejados en una superficie. Pasan los trazos, el designio de las horas ante el mirar que es también un ir hacia sí, desde sí y desde "lo otro", su guía entre la niebla o la piedra, el callar y el anhelar en un límite, si interior el mismo de los amaneceres. Alguien ha dispuesto el sentido y el norte del alcázar, para ir a él como menesterosos, huéspedes obligados que, siempre Y dentro de poco -HIC, ILLE ET NUNC-, llamarán a la puerta...