sábado, 6 de diciembre de 2014

SABER

                                     EL SABER DE UNA LÁGRIMA

Saber que llega hasta tu mente un pensamiento del cual no sabías nada y ahora nada de él descifras. Nació de tí, del más hondo interior que tu mismo historial, o fue puesto por manos ajenas desconocidas de Nadie o alguien, e incognoscibles. Manos a las cuales nunca será posible dar la mano, ni habrán de tenderse en auxilio, sino para lanzar un dardo al centro puro de tu pureza, esa que por no existir te hace y te deja inasible al resto de los oscuros siempre seres humanos. El pensamiento puede decir que en tu futuro ya ha llovida a cántaros como para dejar suficientemente aprovisionados los odres de tu llanto. Sólo aciertas por los caminos de la incertidumbre, trazados al lado de los delgados y altos troncos de los enhiestos pinos de la Umbría, o de sauces...Sí, sáuces que se inclinan al paso de un arroyo pidiéndole su llanto. Es , ese pensamiento, la Catedral Gótica elevada con piedras ya sagradas por el cristianismo dentro de la Mezquita consagrada, al cabo, a Fátima, la hija del Profeta. Pero tu pensamiento es al despertar, vino, te asaltó, entró en tí en sigilo destreza, aún velocidad impares, al abrir tú los párpados e iniciar el arduo encargo de saber dónde estas.  Manos, las tuyas que rozan sábanas que han de ser semejantes al Sudario Santo guardado desde siempre Valencia.

martes, 2 de diciembre de 2014

EL VUELCO

Parecería, al dar un vuelco cualitativo, haberse desvanecido toda una vida pasada. Ni el sentir, ni el pensar, ni el ver o estar pueden llegar a alguna medida de comprensión, a alguna vía para asirse a lo absolutamente distinto y otro. Sólo que "otro" es o era tal vez lo esencial que esa vida pasada no incluyó en la materia ni en los materiales de la trilogía trascendente: estar, hacer y ser.:

No
Saber
Y  así estar lejos de sí
En todo hacer.

Algo, en el vuelco, ha enfermado...Como si lo cerebral se hubiera superpuesto a lo mental, enseñándole su no existencia ùltima o la ignorancia de lo que era algo semejante a una impostura para aparecer. Más que impostura, inconscientemente una traición:

Las manos
Guiadas por los ojos
A la quietud de una contemplación
Que sólo se daría en los movimientos...

¿Nueva conciencia
Para una nueva materia de la vida?

lunes, 1 de diciembre de 2014

NO SON...

                                                      ..NI EL CAMINO
...ni los pasos; es la mente que mira al trazado, acaso al horizonte, y hace que las pisadas avancen por la senda. Pero ésta será siempre de regreso, a un pasado que a cada instante se invalida y debe renovarse, devolverse a la vida. Entonces con la mente la mirada, hacia el afuera y hacia el siempre enigmático adentro, donde luchan la mente y el . De súbito, llevadas por el viento, una hoja y una imagen cruzan el aire blanco y el espacio transparente.

Raíles de un tren que han sido abandonados; veletas detenidas por la herrumbre o escaleras cubiertas por la hiedra. Entonces una llama antigua, invisible, ilumina todo lo inasible. Acaso pueda sentirse el roce de lo indecible en un sonido de la naturaleza sin habla ni razón, mas con sus leyes que, traslada al cerebro y a la mente. Éstos las almenas de un castillo abandonado o sitiado en la explanada de los sentimientos, del deseo y la quietud, del imperativo de ir y la condena a la inmovilidad...

El Ser se sabe a sí mismo por la medida de ausencia que hay en cada presencia, en cada superficie que al hacer lo físico en cuento entorno, da forma a lo subjetivo en cuanto materia siempre, invariablemente derrotada, mas hace el ademán de un volver a estar en pié, tomar las armas e ir a la Justa.