martes, 21 de julio de 2015

José Luis Díaz-Granados

                                                 DESDE LA HERIDA

Hasta su pentagrama llegan, sabias siempre, las voces de la rapsodia de un caminante...Ésta última es título de uno de sus libros, de 1966, pero en ese saber está el dolor de una conciencia que es al darse en la palabra escrita, en el "versus" del arado del poema, cuando traza el surco y regresa. Que lo hace a la aventura humana y a la noticia suya sola. Sola por suya y toda, así sus ojos que toman el color de su decir. ¿Su leccion..? ¿Sus lecciones a nadie a cerca de un palpitar, el suyo, a la par del tic-tac del péndulo dorado -en su legado ya- del reloj alto, de madera, ante el sofá aquel...? O entre cortinajes ¿Su elección que lo llevaba en andas?

Vida
La suya en vida
O así, puesta al tablero
Por esas otras
Vidas,
Aquellas no vividas
O esa  silenciada por su mano
O  los ancestros, ondas
Desde  su mar
O la mujer,
Dentro al fin del delta de una distinta música.

Un todo entre fragmentos; fragmentos en un todo del sentir y decir, tras de callar para oír los ecos de las voces amadas, que él hace entrañables para su causa, con por entre los intangibles pasadizos de un laberinto, otro título, ahora de su obra recogida, la de 1986 a 1984.
Y las conversaciones al dolerse por todos desde el uno que es todo, en las separaciones que unen, en los despojamientos, no suyos, si suyo es el desprendimiento y el ir, siempre un ir hacia lo inmanente de alguna trascendencia.
Su oficio es terrenal (1998), pero también parte del aire, único amigo, con el vuelo y el duelo o la alegría de una oración de gratitud, por gratuidad que es su recibimiento y su ofrecimiento. Lar el suyo de landas y de acantilados en los cuales hay pétalos y lances. Sabiduría de todo no saber...Entre un sobre poner para no entregar ese, el su sobre ponerse
Artifex, se diría, de la oblación y del conocimiento, cuando éste es lo tallado en su entraña por mano de hados, como figuras el libro de las visiones (2.000), para no ver la herida o la impostura -por nosotros- a ellos. Una antigua cultura se hace en él porción de algo que ha de venir, que está allí al pasar, como el instante, en esplendor de las evocaciones, de la invocación y la obediencia misma a la vida.

martes, 14 de julio de 2015

GRECIA

                                           ¿DÓNDE EL PENSAR?

La situación de GRECIA ante Europa es suficientemente  conocida, pero no se ha pensado, desde América, con la profundidad debida, como sucede en este mismo Continente con el Uruguay, país abierto a todos los vientos pero con cierto dejo de desaparición porque su población está envejeciendo y los jóvenes parten a nuevas oportunidades.

El caso de Grecia es para América su pertenencia a Occidente, más que al mismo Mundo Precolombino, y no se ha pensado con suficiencia, porque si bajo el Partenón nació el pensamiento,
su acción en el espíritu es olvidada por países como Colombia, cuya Universidad privada está excluyendo toda posibilidad de Humanismo, en busca sólo de la utilidad.

Nadie es aceptado hoy en la Universidad privada porque en las famosas "Convocatorias", se desplaza y reemplaza a un profesor cargando de un doble y triple trabajo a figuras inamovibles que ya no están, como sí los recién egresados, en diálogo con el mundo actual. En Grecia nació el Diálogo, y se le dió un marco, que es ámbito, a la gratuidad del espíritu. Ahora éste, académicamente, ya no es personal sino que ha llegado al Universalismo.

Europa deja a Grecia -como la Universidad colombiana al hombre de estudios humanistas- y se deja a sí misma, porque precisamente los habitantes de la Península no hablan el lenguaje de las tecnologías que se autofinancian. Ese autofinanciamiento sería para los griegos el sólo estar allí, protegidos por el resto del mundo, aún en la unión de Occidente y Oriente, Africa y América, Asia y Norteamérica. Esta nota quiere avalar la postura, que está generando una acción, desde nuestro suelo y para la axiología de su país,  de la embajadora del Helenismo para Colombia, Georgía Kalsidou...

martes, 7 de julio de 2015

ANOTACIÓN A MARÍA ZAMBRANO

                                                     EL CAUCE
Para toda actuación humana se precisa de un marco, un sendero o un cauce hechos, Así éstos se afirman como  conscientes, en obediencia a un Signo y aún asumidos en alguna de las figuras interiores de la nostalgia.., sobreponiéndose a un sí-mismo que va en contravia de lo ajeno, y que reclama para la unidad del propio ser, partiendo de que le "libertad" no existe:

"Y el cauce es tan necesario al río, que sin él no habría río. sino pantano. Las aguas al evadirse tendrían un instante de ilusión de haber alcanzado libertad, de haber recobrado la integridad de su potencia. Mas la potencia se iría agotando ante la falta de límites; aún sin más obstáculos que la extensión ilimitada, la furia del agua encauzada descendería vencida sobre el plano ilimitado. El cauce hace al río tanto como la furia de la corriente del agua que por él pasa. Y bien está que la vida se nos precipite corriendo, la huída del simple permanecer físico cayendo en los senos del tiempo, si el correr se atiene al cauce de la verdad. Entonces, la angustia de pasar se transforma en gozo de
caminante"
                          MARÍA ZAMBRANO

Entrega al cauce es conciencia de sí y de sus leyes. Se obedece a una ley, pues en su aparecer se muestra como nacida de la urgencia humana de armonía, para el actuar, desde sí hacia lo otro, la expresión y aún el crearse y crear por las palabras, aguas de otro más hondo río que es no es lo temporal, sino el tiempo que siempre nos da alcance para desembocar en otras aguas más vastas, Verdad y Realidad.  De hecho, en las experiencia y vida humanas, la muerte es ese cauce...