sábado, 22 de agosto de 2015

OBRA DE ARTE Y DESAPARICIONES

                                             ES LO QUE ESTÁ

La inteligencia no va con el arte; éste es lo que no es, aunque está ahí. Y lo está para crear un ojo que lo mire, y que lo alcanzaría sólo en el parpadear. Realidad de cuanto es real al estar sustentado en lo irrealizable...Entra en juego aquí la transformación de la naturaleza, o las figuras que al darse hacen una naturaleza nueva.

"Sin embargo -apuntaría Schuluck a lo anterior- si el arte quiere seguir realizando su destino, tiene que esforzarse en recobrar en una nueva visibilidad el mundo que desaparece en lo invisible de las construcciones científico -técnicas...La destrucción del aspecto natural del mundo indica que la realidad imperante como voluntad no deja ningún ente en su propia esencia".

Intentaremos la descripción de una obra de arte: de la breve línea en  arco baja una línea recta, a cuya dirección vertical se une otra, más sinuosa y esta vez horizontal. De la última parten dos diferentes círculos, pero entre cercos, desde abajo hacia arriba, para distinguir dos zonas que se colorearían levemente. Arriba del arco descrito en inicio, hay algo como un plumaje, que hace notar otros dos, pero pequeños círculos de algún color en mitad de lo blanco, a los cuales hace sombra una sucesión de líneas brevísimas, que apenas se elevan sobre y bajo ellos, como entrecerrados, lo cual deja atrás la percepción de las primeras líneas: podría, p. ej. ser un rostro de Modigliani.

JUICIO

                                     ALCANZAR UN FINAL

"Franz Kafka escribió su cuento 'El Juicio' en una noche del mes de septiembre de 1912 'de una tirada'. Sin embargo, sabemos, por otros pasajes de sus diarios, que él también ha experimentado la fatiga del comenzar." Aquí, fatiga ha de tomarse por acedia.

Dijo, y  añade H.  Lamprecht, con la llamada a un inútil estremecimiento del autor checo, que éste afirmaba: " 'Cuando me siento a escribir, anota Kafka con fecha del 15 de diciembre de 1910, no me siento mejor que quien se cae en medio del tráfico de la Plaza de la Concordia y se le fracturan las piernas". Aunque no hay invalidez que valga, ni trazo literario que toque lo intocable. La parábola de las piernas habla sólo de la Avenida en cuyo vértigo desaparecemos.

Se trataría de comenzar el final de los días, y esperar el nuevo comenzar que va hacia un inmediato siguiente final, en cuya escena somos puestos en tela de juicio por un espacio que antes de la luz era éste las sombras, y en el cual, al ellas despejarse, sobreviene por acción de la luz una nueva y más profunda -ya en nosotros- oscuridad...Es la de las preguntas.

RAÚL RENAN

                                                MIRAR E IR

O estar siempre allí...Exégesis la suya  a todo ser humano -y así lo canta- en un cruce de caminos, más de épocas que temporales. Está en su PAN DE TRIBULACIÓNES, donde el hombre moderno es también el Caballero Medieval y  también el "ente" intelectual de la Modernidad.

 Su hoy no es ese el de ahora, ni este de aquí,  pero en él anda y va, o, mejor, es llevado, salvaguardándose en la contemplación, contraponiendo al fluír  del tiempo de los relojes su "durée",  un lento actuar que invoca al nacimiento del pensar en la Grecia Antigua.

De ella vienen muchas de sus figuras, en diálogo que sostiene durante su caminar por la Colonia Roma de México D. F. Allí los sitios entre lo físico y lo atemporal, el quirófano y la mesa del Café, o aún esa absoluta manifestación del Ser que es la conversación, cuando por su alquimia histórica y visión poética y humana, la transvasa a los moldes de un verso tan clásico como experimental. 

También la prosa poética. Diríase que sólo mira, avanza y está atento al entorno, del cual le viene el asalto de la necesidad, delante de la cual parecería invalidarse a gusto.Crítica del criticar, e ironía por sabiduría, que cuentan siempre con su larga y plena de signos,  anécdota vital.