domingo, 31 de enero de 2016

NAO

               SI INICIO...

A  aquella nao
Que llevara
Con sus objetos cuanto
Creyera él ser,
Por los haberes, por hallarse abordo
-Y ahora la desaparecida
Si quedó
Dejado a sí sobre un acantilado-,
Le avino, tras heber
Encallado, en una noche, el verse
Llevada, despojos ya,
Hacia, hasta la desaparición por mano
De la ventisca y de la mar alta.

lunes, 25 de enero de 2016

SABERNOS

                                       ESE ALGO

Un paisaje de niebla, entre la cual se oye la caída de algo; cantos de pájaros en una mañana ajena al firmamento, mas no a sus alas. Sobre la hierba una pluma gris se hace verde por los antiguos reflejos del tiempo...
                                                                   *
No sabernos ya, pero sí que algo sabe de lo nuestro, como ajeno a aquello que está allí. Tampoco allí estamos y, no obstante, habitamos en Ser.
                                                                    *
En las desolaciones debería venir el aire, sólo el aire, no el viento, de las consolaciones. ¿Sería una mano para llevarnos o una mirada para indicar algo como el ser llamados?

domingo, 17 de enero de 2016

YELMO

                                                                 BUITRES
Es la estampa en la estepa. Lleva todas sus armas sobre el blanco corcel de alta alzada. Inclinos su rostro y mirada y mirada cubiertos por el hierro hacia la piedra sobre la cual yacen los despojos de su par en la lid.

Tambien su mano, cubierta con la cota de malla, está caída con la espada que lleva ya seca la sangre.El suelo es de guijarros y destrozos; tal vez por entre ellos vaguen voces...

Es la hora roja de los amaneceres y los atardeceres, que sólo el viento, llevándose los cardos, da sustento al vuelo de los buitres. La lejanía por todo lo más próximo. Lo propio  no volverá a estar; ya hasta él no se volverá a ir a él o regresar.

lunes, 4 de enero de 2016

YA...

                                            .. NIEVE O LIMO
Nieve o Limo caídos
En las horas,
Si limo entre aludes de olvido.

Dejar así ya todo
Cuanto dispuesto fuera
Para ser lo depuesto.

¡Ay de aquel quien,
El de entonces!
Si el ahora es la huella
Que ha sido borrada por hojas
Caídas de la rama de un mañana.

Profecía cumplida en las
Más altas cumbres
De ese corazón abandonado...